Mostrando entradas con la etiqueta agua ocupada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agua ocupada. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de octubre de 2010

El agua ocupada

Hoy se celebra el Blog Action Day, una iniciativa para que en los blogs de todo el mundo se hable de un tema de relevancia social o medioambiental. El escogido para esta edición es el Agua. Aunque está pensado para poner de manifiesto la importancia del agua y animar a su uso moderado y sostenible, este post se centrará en dar algunos datos sobre el agua en relación con la ocupación israelí.
En primer lugar, hay que señalar que el agua es un elemento absolutamente estratégico, en una zona en la que las lluvias son escasas. Los habitantes del lugar se aferran al Río Jordán como si de un manantial se tratase, y gracias en parte a él ha prosperado la civilización en Oriente Próximo. Sin embargo, en la actualidad, la parte occidental del Jordán próxima al Mar Muerto, perteneciente a Palestina, está ocupada por Israel, que se beneficia de sus recursos hídricos. Y lo mismo hace Israel con otros elementos estratégicos, como las aguas subterráneas de Ariel, donde hay uno de los asentamientos ilegales más grandes.

Pero para evitar la politización y el subjetivismo, vayamos a las cifras oficiales de las Naciones Unidas. Del total de agua de los acuíferos de Cisjordania, el Estado de Israel roba un 73% y los colonos un 10% por su propia cuenta, quedando tan solo un 17% para la población palestina.

Un ciudadano israelí consume de media 333 metros cúbicos anuales, mientras que un palestino tan sólo 83. Un 31% de los palestinos no está conectado a una red de agua corriente en su casa, a pesar de vivir próximos al río Jordán. ¿Alguien puede no ser capaz de reconocer la injusticia?

Por lo que a agricultura se refiere, un 50% de los cultivos de Israel son de regadío, aunque la agricultura solo supone un 3% de su Producto Interior Bruto. Por su parte, Palestina, cuya agricultura representa un 12% del PIB, sólo tiene un 10% de cultivos de regadío, porque no tiene agua para más. El resto de plantaciones han de basarse en el agua obtenida de las esporádicas lluvias.

Para colmo, parte de esa agua de territorio palestino a la que sus habitantes no tienen acceso, es tomada por la empresa Eden Waters y comercializada en todo el mundo. Espero que note el sabor a injusticia cuando la pruebe. Feliz café.

lunes, 16 de agosto de 2010

Boicot a la agricultura israelí

Israel es un Estado cuyos bienes se venden en todo el mundo, y muchos de los cuales, como la tecnología militar, son comprados por los gobiernos, no por los ciudadanos. Por ello, no va a ser nada fácil lograr que triunfe la campaña mundial de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS). Sin embargo, hay un sector donde los ciudadanos sí que podemos ser decisivos: la agicultura.

Israel vende en Europa el 75% de su producción agrícola: dátiles, pomelo, patatas, cereales aceitunas... A su vez, la agricultura representa el 2,8% del producto interior bruto israelí, el 3,6% de las exportaciones totales y da trabajo al 8,9% de la población de Israel, entre empleos directos e indirectos. En resumen, que si todos los europeos dejáramos de consumir agricultura israelí, reduciríamos el PIB de Israel en más de un 2% y mandaríamos a 240.000 israelís al paro.

A continuación incluyo una lista con algunos de los productos agrícolas israelís que se comercializan en España:

- Mangos y Melones a la venta en Mercabarna, comercializados por AGREXCO.

- Patatas distribuidas por la empresa española LZR, Almacénes Lázaro, ¡para así evitar el 729! Como ven en la foto si se fijan bien, aunque el código empieza por 84 -España- en el origen pone "Israel". Las patatas LZR se venden en muchos supermercados, por ejemplo en MERCADONA.


- Vinos Carmel, de venta en todos los supermercados del país.

- Aguacate Ecofresh Carmel, también a la venta en todos los supermercados y tiendas de fruta y distribuido por AGREXCO.

- Dátiles Carmel, de venta en El Corte Inglés, producidos en el Valle del Jordán, territorio ocupado a Palestina. El Corte Inglés también vende aguacates israelís.

Como medida de acción adicional, quiero animar a todo el mundo a distribuir esta información entre el mayor número posible de personas. Asimismo, os animo a entrar en: http://www.mercadona.es/corp/esp-html/atencion.html y manifestarles vuestro descontento por la comercialización de productos israelís. Por ejemplo, podéis enviar un texto como este:

"Estimado Sr/Sra:
He visto que las patatas LZR variedades Vivaldi y Desirée son un producto de origen israelí. El Estado de Israel no cumple el derecho internacional y viola sistemáticamente los Derechos Humanos de los millones de palestinos que viven bajo su ocupación militar. Mientras esta situación prosiga, considero inaceptable que se comercialicen productos israelís. Vender productos israelís es una forma de colaborar con la ocupación y genocidio de Palestina. Por ello solicito a la empresa MERCADONA que cese la venta de las patatas LZR, así como de cualquier otro producto israelí.
Atentamente, "

Querido lector. No se moleste en enviar este texto. Estamos en agosto y tiene cosas más importantes que hacer. No puede permitirse perder los 30 segundos que le lleva el copiar, pegar y enviar. Feliz café.

domingo, 8 de agosto de 2010

Aguas Edén, ladrona de agua

En este breve post veraniego quiero presentar a una de las empresas israelís que vende su producto en España: Aguas Edén.

Aguas Edén es la marca española de Eden Springs, una multinacional israelí distribuidora de agua. En Europa es la mayor proveedora de agua en los centros de trabajo, ya sea con su agua embotellada, o sobre todo, con las máquinas dispensadoras de agua. A partir del año 2000, Aguas Edén comenzó su negocio en España, y poco a poco se ha convertido en una de las empresas con mayor cuota de mercado en el sector.

La empresa israelí es conocida por su extracción de agua en territorio sirio del Golán, ocupado ilegalmente por Israel. En concreto, toma el agua del manantial de Salukia, y la embotella en el asentamiento ilegal de Qatzrin. En lugar de garantizar la distribución a la población árabe de la zona, Eden Waters roba el agua y la comercializa entre aquellos que la pueden pagar. Como dato histórico, diremos que en Qaztrin se situaba una aldea siria en la que residían casi 500 personas, y que fue completamente destruida para la construcción del asentamiento.

Por todo ello, se han sucedido las llamadas al boicot a esta empresa. Por ejemplo, este ha sido el caso de Escocia oriental, donde Edén Waters tuvo que cerrar sus oficinas, ante las enormes pérdidas económicas que le supuso el boicot, enmarcado en la "Scottish Palestine Solidarity Campaign". También la empresa estadounidense de helados Ben & Jerry's decidió no utilizar el agua de Eden Waters para la elaboración de sus productos. El presidente de la rama inglesa de Eden Waters, declaró que se están planteando seriamente un cambio de nombre, para evitar las consecuencias negativas que les está causando sus vínculos con Israel.

En definitiva, querido lector, quiero hacer un llamamiento a todos y todas, para que en sus centros de trabajo, ayuntamientos, escuelas, universidades u oficinas, no permitan que el dispensador de agua sea de Aguas Edén. Quizás ni el propio empleador conozca de dónde viene el agua de Eden Waters, y en cuanto se conozca, se cambiará a otra marca. Es preciso que en las reuniones sindicales, de trabajo o del consejo escolar, se saque el tema, se informe y se decida el cambio de empresa proveedora. También puedes ponerte en contacto con la empresa y manifestarles tu descontento con sus actividades ilegales, pinchando aquí.

Si los escoseses pudieron, nosotros también. En Valladolid, los trabajadores de la Escuela de enfermería ya han logrado la retirada de la máquina de Eden Waters. El Ayuntamiento vallisoletano de Villanueva del Duero también. ¿Y tú?

Querido lector, cuando, tras leer este post, abra la botella de Aguas Edén, disfrute de su sabor. Lo prohibido sabe mejor. Y para después, feliz café.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Manual de destrucción y ocupación

Si quiere tener una casa en territorio palestino, y tiene usted la suerte de no ser musulmán, aquí le explicaremos cómo hacerlo.

PASO 1: Hay elegir el lugar a ocupar. Ha de ser un lugar estratégico, a poder ser en lo alto de una colina o por el que pasen grandes cantidades de aguas subterráneas. No es un problema que haya enemigos cerca, pues todo asentamiento viene con vigilancia incluida.

PASO 2: Consiste en que algún juez israelí decrete que las casas palestinas situadas en el lugar que usted ha elegido han de ser destruidas. Aquí hay varias modalidades: puede ser que el primer titular de la casa haya fallecido y que se haga pagar a los herederos el impuesto de sucesiones. Para ello necesitarían ir a cualquier oficina tributaria de Israel. Como son palestinos y tienen prohibida la entrada en Israel, no podrán ir a abonar esa cantidad, y por lo tanto la propiedad pasa a manos del Estado Israelí.

Otro modelo consiste en enviar un grupo de colonos a que ocupen la casa palestina cuando sus moradores no se encuentren en ella, y que la defiendan desde ese momento con las armas. Cuando llegue el juez, argumentarán que un antepasado suyo residió allí en tiempos bíblicos, y que por lo tanto tienen derecho a vivir allí. El juez israelí se acogerá a este razonamiento, demostrando que Israel es el único lugar del mundo donde se acepta la Biblia como título de propiedad válido. Esta variante es especialmente aconsejable en los territorios cercanos a Khalil -Hebrón-.

PASO 3: Tras la sentencia judicial, un bulldozer -preferentemente de la marca norteamericana Caterpillar- destruirá las casas palestinas de ese enclave. Puede que algún activista del Comité Israelí contra la Demolición de Casas trate de impedirlo, pero pronto serán disueltos por el ejército de Israel.

PASO 4: El cuarto paso es la declaración del Gobierno de Israel, de que ha decidido construir casas en un lugar en territorio palestino que actualmente se encuentra vacío. (Pulse aquí para ver un ejemplo) Por gentileza del Estado, se asfalta la zona, se le dota de alcantarillado e iluminación, así como una torreta se seguridad controlada por el propio Ejército.

PASO 5: Quien quiera vivir allí, ya sólo tendrá que pagar los materiales para su casa, y obtendrá la licencia de forma rápida y barata.

Querido lector, si piensa cambiar de casa, ha visto que ahora tiene una buena oportunidad para hacerlo. La foto que ve fue tomada este verano a las afueras de Belén. Como habrá podido intuir, se trata de una casa palestina recién destruida. (Paso 3) Si se da prisa, puede que llegue a tiempo para instalarse en el lugar. Hasta entonces, relájese y disfrute en su actual vivienda de un dulce café.

domingo, 20 de septiembre de 2009

"El mar"

Surqui es un niño de 7 años, que vive con su hermana Aisha y sus padres en la localidad palestina de Al-Aqaba -región de Tubas-, al noreste del país. A juzgar por la casa medio rota y llena de humedades, se trata de una familia humilde.

Surqui siempre ha querido ser capitán de barco. Quizás sea porque le gustan los uniformes de los soldados que ve, pero no la violencia. O puede que sea el amor a la libertad que da la amplitud del mar. ¿Quién mejor para amar la libertad, que una familia que lleva viviendo sin ella 42 años?

Surqui conoce "el mar" a la perfección. Jamás se ahoga, y no tiene problemas para meter la cabeza debajo del agua y abrir los ojos para explorar el fondo. Intenta que su hermana también se bañe con él, pero Aisha siempre termina llorando y deseando salir. De momento, Surqui sólo puede tener barcos de plástico, debido a que "el mar" es poco profundo, y los barcos grandes se encallarían.

Al recibirnos, el padre de Surqui nos enseña el título de propiedad de su casa, que tantas veces le han rechazado las autoridades israelís. Y es que en 1967, Israel decidió establecer en Al-Aqaba una zona de entrenamiento militar, por lo que sus habitantes viven literalmente encerrados en el pueblo. Se trata del único pueblo palestino en el que todas las casas tienen una orden de demolición por parte de Israel. No les vale ningún título ni registro. Israel se ha propuesto crear una zona militarizada en pleno corazón de Palestina. Una vez más, la legalidad es irrelevante para quien se sabe en posesión de la fuerza.

Unas 300 personas, entre ellas la familia de Surqui, aún resisten al asedio diario de Israel. El aspecto físico de Surqui, como el de la mayoría de personas que encontré en Al-Aqaba, es de gran contraste. Por un lado, sus ropas deshilachadas y sucias revelan las penurias materiales que están atravesando, cercados por el ejército y olvidados por su gobierno y por el mundo. Sin embargo, al explorar en sus ojos, encontré en todos ellos la mirada digna y limpia de quien se sabe víctima de una injusticia, y aún asi sigue haciendo lo correcto, usando la resistencia pacífica como único arma.

PD. "El mar" es el nombre que da su padre a la bañera de su casa, donde Surqui chapotea cuando hay agua corriente en el pueblo. La realidad, es que Surqui vive a pocos kilómetros del mar, pero nunca ha podido estar allí. En los días claros, quizás pueda encaramarse a alguna colina cercana y adivinar, a lo lejos, el surco que alberga las aguas del Mar Muerto. Pero los controles militares le impiden acercarse más, sentir esa curiosa mezcla de agua y sal en su piel, y sobre todo navegar.

Querido lector, la realidad no es agradable. Menos mal que la fantasía es un efectivo disfraz contra la tragedia, que hace más liviano el peso de su conciencia. Espero que esté disfrutando de un fin de semana apacible en un enclave cualquiera de las costas españolas, y que los sudokus que haga en su tumbona le permitan olvidarse de la mirada sincera de Surqui. Especialmente hoy, eche mucho azúcar en su café para le endulce lo que queda de fin de semana.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Israel, promotor de colonos

Uno de los argumentos más usados por el lobby israelí en Occidente para liberarse de la culpa de la ocupación de Palestina, consiste en decir que la colonización la llevan a cabo individuos particulares, -los colonos- y que el Estado israelí no es quién para decir a sus ciudadanos dónde tienen que vivir. Esto es absolutamente FALSO.
No sólo reconoce Israel todos los asentamientos de Al-Quds y Cisjordania, y les otorga a los colonos plenos derechos políticos, sino que fomenta activamente el establecimiento de colonos. Como se puede ver en la foto, que tomé el pasado mes de Julio en las cercanías de la ciudad palestina de Baitlaham -Belén-, el Estado Israelí es quien pavimenta las colinas palestinas, les dota de accesos por carretera, alza una torre de vigilancia donde se emplean soldados del ejército israelí, proporciona acceso al agua corriente que roban a los palestinos y pone farolas por todo el asentamiento para que los futuros habitantes se animen a asentarse en los enclaves estratégicos que interese ocupar.

Sólo entonces, cuando esa inhóspita colina semidesértica queda transformada en lo que llamaríamos "suelo urbanizable", optan los colonos establecerse en un territorio.

Con la excepción de los ultraortodoxos de Khalil -Hebrón- y de algunos otros lugares cercanos a edificios bíblicos, que van a vivir a Palestina por razones religioso-políticas, los colonos suelen ser gente de clase media-baja que emigra a los asentamientos movida por las condiciones económicas extremadamente favorables que el Estado de Israel crea para los habitantes de los asentamientos. No tienen que preocuparse por las facturas de la luz ni del agua, ni siquiera por su seguridad. Su único gasto es pagarse la construcción de la casa donde vivirán, -y no siempre-. Saben que están siendo instrumentalizados por el Estado de Israel como carne de conquista, pero su visión ciertamente materialista de la vida, les hace indiferentes ante la barbarie.

Querido lector, espero que esta realidad le invite a reflexionar. No sobre la injusticia en la que vive el pueblo palestino, quien cada día pierde una parte de su territorio a manos de Israel y sus colonos, sino a darse cuenta de que un colono vive mejor que usted, y demandar al Gobierno español que pavimente las colinas portuguesas para que pueda establecer allí su segunda o tercera vivienda, y disfrutar en el jardín de un delicioso y azucarado café.

viernes, 11 de septiembre de 2009

La ocupación del agua en Cisjordania


En el territorio conocido como Cisjordania, ("West Bank" en inglés) al este de Israel y de soberanía palestina, viven 450.000 colonos. Se estima que unos 200.000 habitan en la ciudad palestina de Al-Quds (Jerusalén) y otros 250.000 en diferentes asentamientos ilegales cercanos a ciudades palestinas importantes como Baitlaham (Belén) y Khalil (Hebrón) o en lugares estratégicos como Ariel, el mayor acuífero de todo Cisjordania.

Y es que es acceso al agua en una región se tan pocas lluvias, está limitado a dos fuentes principales: los ríos y las aguas subterráneas de los acuíferos. Invocando los títulos de propiedad, basándose en un libro de ciencia ficción escrito hace muchos años, -la Biblia-, Israel se ha hecho con el dominio efectivo de la margen occidental del único gran río de la zona, el Jordán, que queda en territorio de soberanía palestina. Por lo que se refiere a las aguas subterráneas, en el acuífero más grande de Cisjordania, Ariel, se establecieron ilegalmente los colonos judíos en 1978, y desde entonces la ciudad se ha convertido en un enclave estratégico que sirve para dejar sin agua a la población palestina.

En temas donde la objetividad es difícil de lograr, es mejor dejar hablar a los números. Un colono israelí en Cisjordania consume un promedio de 620 metros cúbicos de agua al año, frente a los menos de 100 metros cúbicos que le tocan a cada palestino. Es decir, que cada israelí que vive ilegalmente en territorio ocupado goza de entre 6 y 7 veces más cantidad de agua que aquellos a quienes está despojando de su hogar.

No es casual que al cruzar Cisjordania por carretera, se vean constantemente grifos cercados por alambradas y a veces custodiados por soldados israelís, para evitar que los palestinos desesperados no puedan calmar su sed. Hasta en Ramallah, hay muchas viviendas que sólo tienen agua 2 horas al día, y los cortes de agua son constantes y dependientes de la voluntad de los gobernantes de Israel. Sólo cuando llueve, los depósitos de agua de lluvia que forman parte indispensable de los tejados de las casas palestinas, permiten cierta seguridad en el consumo de agua.

Resulta indignante ver cómo en los lujosos ressorts israelís del Mar Muerto, construidos en zona palestina ocupada, se derrocha agua con liberalidad, mientras que a menos de 10 kilómetros, las aldeas palestinas no tienen acceso al agua corriente y las cosechas no pueden ser regadas.

Esta ocupación del agua es una de las distintas políticas llevadas a cabo por el gobierno israelí para asediar a los más de 2 millones de palestinos de Cisjordania, hacer su vida diaria un poco más difícil, y lograr así que emigren, que mueran de sed y hambre, que sus cosechas no salgan adelante, y que el sueño del gran Israel deje de serlo, para convertirse en realidad.

Querido y bondadoso lector, encienda el grifo de su cocina, deje correr largo rato el agua hasta
que esté fría, bébase un vaso de agua para hacer frente con eficacia a los envites de su conciencia, y una vez vencidos todos los malos pensamientos, disfrute de su café.