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viernes, 30 de julio de 2010

Rawabi, la nueva esperanza palestina

¿Qué es? Rawabi -literalmente, "Las colinas"-, es la primera ciudad palestina proyectada en la era moderna. Se situará 9 kilómetros al noroeste de Ramalah. Se constuirán unas 5.000 viviendas, que alojarán a más de 25.000 palestinos, y contará asimismo con zonas comerciales y de negocios, e incluso con universidad. Además, la ciudad estará rodeada por grandes zonas de verde y bosques.

¿Se trata de una broma? No. Rawabi es un proyecto del empresario palestino Bashar Mashri, que será realizado gracias a fondos público-privados, en los que hay que destacar la importante aportación de Qatar. Aquí tiene su página web: http://www.rawabi.ps/

¿Es bueno para Palestina, o sólo para los palestinos ricos? Sin duda, hay que tener cierto nivel adquisitivo para vivir en Rawabi. Ahora bien, la idea es alojar a la clase media palestina, para que pueda desarrollarse y formar unos dirigentes capaces de lograr el fin de la ocupación por medios no violentos. Se espera, asimismo, atraer a palestinos que actualmente viven en el extranjero, sobre todo en USA. Y en cualquier caso, Rawabi supondrá, además de miles de empleos provisionales en el sector de la construcción, 5.000 puestos de trabajo permanentes. Si todo sale según lo esperado, las familias palestinas podrán entrar a vivir en Rawabi desde finales de 2012.

¿Qué problemas puede haber? Como no, todos aquellos relacionados con el Estado de Israel. Por un lado, es preciso que Israel autorice el paso de los palestinos por las carreteras cercanas a la colina donde se situará Rawabi, en especial por la ruta 465, que en la actualidad es usada exclusivamente por los colonos de los alrededores. Y para completar las dificultades, es preciso también obtener el permiso de la autoridad Israelí de Aguas, ya que aunque estamos hablando de territorio palestino, la potencia ocupante es quien impone su ley sobre este delicado asunto.

¿Acabará construyéndose? Es posible. Los cierto es que los estadounidenses se han implicado en cierta medida en el proyecto de Rawabi. Por ejemplo, el pasado 28 de febrero, los terrenos fueron visitados por los senadores de USA John Kerry, Rubenstein y David Harden, así como el enviado especial George Mitchell. El propio Tony Blair ha dado el visto bueno al proyecto.

¿Qué puede hacer la ciudadanía para apoyar el proyecto? En primer lugar, difundir la existencia del proyecto entre sus conocidos y estar alerta a las noticias sobre Rawabi, para manifestarse en caso de que Israel termine prohibiendo o dificultando la construcción. Y si quiere implicarse más, los gestores de Rawabi permiten "apadrinar" uno o varios árboles para el bosque de los alrededores de la ciudad. Cada persona contribuye con 20 dólares a que se plante un árbol, y a cambio ponen su nombre en el mismo y envían un diploma que certifica la acción. Aunque pueda resultar un poco folclórico, no hay que olvidar la importancia de los árboles en aquellos terrenos tan áridos, y lo poco a lo que tenemos que renunciar para poder pagar los 20 dólares. Puede encontrar más información pinchando aquí. La magnitud del bosque de Rawabi, también depende de usted.

Querido lector, no gaste 20 dólares en tamaña tontería. Es mucho mejor ir a las rebajas a comprar ropa que no necesita o salir a tomar algo al bar. Total, sólo sería un árbol. Feliz café.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Territorio dividido

Contra lo que se suele pensar, el territorio que aparece en los mapas con la denominación "Cisjordania" no es de dominio palestino enteramente. Desde los acuerdos de Oslo, el espacio quedó dividido provisionalmente en tres zonas, según el grado de control palestino.

La zona A implica control militar y legislativo palestino. Se da en los centros de las principales ciudades, como Ramallah o Nablus, y en teoría, los soldados israelís no pueden entrar.
Por supuesto, esto es violado cada noche en Nablus, donde los soldados entran de 00:00 a 6:00, y lo fue también cuando
el ejército israelí asaltó la Muqata de Arafat en pleno centro de la ciudad de Ramallah. Como la seguridad está a cargo de los palestinos, cuando uno entra en la zona A se encuentra con unos carteles rojos, advirtiendo de la peligrosidad de internarse en esas áreas. Además, prohibe a sus ciudadanos la entrada. En el mapa aparecen en color marrón oscuro.

En la zona B la Autoridad Nacional Palestina tiene competencias legislativas, pero es Israel quien ejecuta las leyes y se reserva el control policial sobre ese terreno. Se da sobre todo alrededor de las ciudades. En esta zona abundan los checkpoints, lo que hace que los palestinos no puedan circular libremente entre una zona A y otra, es decir, entre sus principales ciudades.

Por último, la zona C, es de exclusivo control israelí, tanto legislativo como militar, por lo que los palestinos viven a merced de las leyes israelís y del humor que sus soldados tengan ese día. Es la zona más extensa, y en algunos sitios permiten el libre comercio de drogas, para tener a los palestinos adormilados.

Además, la ciudad más poblada de Cisjordania, Khalil -Hebrón-, que entraría dentro de la zona A, queda dividida en dos zonas: H1 y H2, siendo una de control militar y civil palestino, y otra de absoluto control israelí. En esta última, tiene lugar algo sin precedentes en la historia: ¡hay casi nueve soldados israelís para proteger a cada colono! En concreto, los 450 colonos de Hebrón están protegidos por ¡4000 soldados!

En los acuerdos de Taba, (1995), se acordó la retirada israelí de las zonas B y C para 1997. En Wye River (1998), Netanyahu prometió ese mismo repliegue, pero en dos fases. Por último, en Charm el Cheij, (1999) Ehud Barack se comprometió a que los soldados abandonaran el territorio ocupado de forma gradual, esta vez en tres fases. Años después, la realidad muestra que ni un solo soldado se ha retirado de Cisjordania, y el número de colonos se ha disparado.

Querido lector, no pulse en el mapa, pues se ampliará, y podrá ver con más detalle hasta dónde llegan los asentamientos israelís, verá cuán reducida es la zona A y cuán extensa la C, y podrá comprobar cómo el muro está casi enteramente construido en territorio palestino. Si tuviera más ansias de saber, si conociera la verdad, correría el riesgo de no poder evadirse de los problemas del mundo, y no queremos eso. Mejor déjelo ahora que aún no es tarde, y disfrute de su café.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Israel, promotor de colonos

Uno de los argumentos más usados por el lobby israelí en Occidente para liberarse de la culpa de la ocupación de Palestina, consiste en decir que la colonización la llevan a cabo individuos particulares, -los colonos- y que el Estado israelí no es quién para decir a sus ciudadanos dónde tienen que vivir. Esto es absolutamente FALSO.
No sólo reconoce Israel todos los asentamientos de Al-Quds y Cisjordania, y les otorga a los colonos plenos derechos políticos, sino que fomenta activamente el establecimiento de colonos. Como se puede ver en la foto, que tomé el pasado mes de Julio en las cercanías de la ciudad palestina de Baitlaham -Belén-, el Estado Israelí es quien pavimenta las colinas palestinas, les dota de accesos por carretera, alza una torre de vigilancia donde se emplean soldados del ejército israelí, proporciona acceso al agua corriente que roban a los palestinos y pone farolas por todo el asentamiento para que los futuros habitantes se animen a asentarse en los enclaves estratégicos que interese ocupar.

Sólo entonces, cuando esa inhóspita colina semidesértica queda transformada en lo que llamaríamos "suelo urbanizable", optan los colonos establecerse en un territorio.

Con la excepción de los ultraortodoxos de Khalil -Hebrón- y de algunos otros lugares cercanos a edificios bíblicos, que van a vivir a Palestina por razones religioso-políticas, los colonos suelen ser gente de clase media-baja que emigra a los asentamientos movida por las condiciones económicas extremadamente favorables que el Estado de Israel crea para los habitantes de los asentamientos. No tienen que preocuparse por las facturas de la luz ni del agua, ni siquiera por su seguridad. Su único gasto es pagarse la construcción de la casa donde vivirán, -y no siempre-. Saben que están siendo instrumentalizados por el Estado de Israel como carne de conquista, pero su visión ciertamente materialista de la vida, les hace indiferentes ante la barbarie.

Querido lector, espero que esta realidad le invite a reflexionar. No sobre la injusticia en la que vive el pueblo palestino, quien cada día pierde una parte de su territorio a manos de Israel y sus colonos, sino a darse cuenta de que un colono vive mejor que usted, y demandar al Gobierno español que pavimente las colinas portuguesas para que pueda establecer allí su segunda o tercera vivienda, y disfrutar en el jardín de un delicioso y azucarado café.

viernes, 11 de septiembre de 2009

La ocupación del agua en Cisjordania


En el territorio conocido como Cisjordania, ("West Bank" en inglés) al este de Israel y de soberanía palestina, viven 450.000 colonos. Se estima que unos 200.000 habitan en la ciudad palestina de Al-Quds (Jerusalén) y otros 250.000 en diferentes asentamientos ilegales cercanos a ciudades palestinas importantes como Baitlaham (Belén) y Khalil (Hebrón) o en lugares estratégicos como Ariel, el mayor acuífero de todo Cisjordania.

Y es que es acceso al agua en una región se tan pocas lluvias, está limitado a dos fuentes principales: los ríos y las aguas subterráneas de los acuíferos. Invocando los títulos de propiedad, basándose en un libro de ciencia ficción escrito hace muchos años, -la Biblia-, Israel se ha hecho con el dominio efectivo de la margen occidental del único gran río de la zona, el Jordán, que queda en territorio de soberanía palestina. Por lo que se refiere a las aguas subterráneas, en el acuífero más grande de Cisjordania, Ariel, se establecieron ilegalmente los colonos judíos en 1978, y desde entonces la ciudad se ha convertido en un enclave estratégico que sirve para dejar sin agua a la población palestina.

En temas donde la objetividad es difícil de lograr, es mejor dejar hablar a los números. Un colono israelí en Cisjordania consume un promedio de 620 metros cúbicos de agua al año, frente a los menos de 100 metros cúbicos que le tocan a cada palestino. Es decir, que cada israelí que vive ilegalmente en territorio ocupado goza de entre 6 y 7 veces más cantidad de agua que aquellos a quienes está despojando de su hogar.

No es casual que al cruzar Cisjordania por carretera, se vean constantemente grifos cercados por alambradas y a veces custodiados por soldados israelís, para evitar que los palestinos desesperados no puedan calmar su sed. Hasta en Ramallah, hay muchas viviendas que sólo tienen agua 2 horas al día, y los cortes de agua son constantes y dependientes de la voluntad de los gobernantes de Israel. Sólo cuando llueve, los depósitos de agua de lluvia que forman parte indispensable de los tejados de las casas palestinas, permiten cierta seguridad en el consumo de agua.

Resulta indignante ver cómo en los lujosos ressorts israelís del Mar Muerto, construidos en zona palestina ocupada, se derrocha agua con liberalidad, mientras que a menos de 10 kilómetros, las aldeas palestinas no tienen acceso al agua corriente y las cosechas no pueden ser regadas.

Esta ocupación del agua es una de las distintas políticas llevadas a cabo por el gobierno israelí para asediar a los más de 2 millones de palestinos de Cisjordania, hacer su vida diaria un poco más difícil, y lograr así que emigren, que mueran de sed y hambre, que sus cosechas no salgan adelante, y que el sueño del gran Israel deje de serlo, para convertirse en realidad.

Querido y bondadoso lector, encienda el grifo de su cocina, deje correr largo rato el agua hasta
que esté fría, bébase un vaso de agua para hacer frente con eficacia a los envites de su conciencia, y una vez vencidos todos los malos pensamientos, disfrute de su café.

jueves, 13 de agosto de 2009

Una de muros

Tal día como hoy, hace 48 años, el gobierno de la República Democrática Alemana decidió erigir un muro en Berlín para separar la ciudad. Fue por la noche, sin avisar. Los berlineses despertaron aquel día consternados por la barbarie. El muro tenía una longitud de 120 kilómetros y fue construido íntegramente en territorio soberano de la RDA. Aún así, la comunidad internacional protestó efusivamente y desarrolló una ofensiva diplomática de condena. No se podía dejar que se hiciera algo así en el nombre del comunismo.

El 16 de junio de 2002, el gobierno de Ariel Sharon inició la construcción de un muro en Cisjordania, el 85% del mismo en territorio palestino, y de paso se anexionó el 9,5% de los
territorios palestinos, (parte de ellos, de tal importancia simbólica como el 25% de la ciudad de Baitlahem -Belén-) Tiene 413 kilómteros de longitud. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU y la Corte Internacional de Justicia han declarado ilegal construir muros en un terreno que es de otro país.

Sin embargo, la comunidad internacional mira para otro lado mientras se va ampliando el muro más y más, y mantiene buenas relaciones diplomáticas con Israel. Es que claro, este muro no sa ha construido en nombre de ninguna idea subversiva que amenace la libertad del mundo libre y civilizado, sino en aras de la "seguridad", la "paz" y la "lucha contra el terrorismo".

El muro de Israel ha cumplido ya 7 años. ¿Llegará a los 28 de su inspirador alemán? Si seguimos con esta indiferencia en Occidente, seguro que sí. Querido lector, gracias por su precioso tiempo. Disfrute del café.