Mostrando entradas con la etiqueta religión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta religión. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de agosto de 2009

Baruch Goldstein, un héroe israelí

Khalil es una ciudad situada plenamente dentro del territorio palestino, que los israelís vienen queriendo ocupar desde hace tiempo, porque en un libro de ciencia ficción de hace 2000 años -la Biblia-, se hace mención al lugar.

El 25 de febrero de 1994, sin que el sol hubiera aún hecho acto de presencia, los musulmanes más fieles de Khalil -Hebrón- se dirigieron como cada día a la mezquita de Ibrahim, para el Fajr -primer rezo de la mañana-. El templo islámico, estaba y está, inexplicablemente, bajo custodia israelí. Casualmente, el día que el ultraortodoxo Baruch Goldstein entró allí con su uniforme militar de Israel y su rifle de asalto, no había nadie allí para controlarle, pues todos los soldados al cargo -menos uno, que miró para otro lado- se habían retrasado esa mañana.

Mientras los musulmanes rezaban, Baruch Goldstein se posicionó tranquilamente detrás de ellos, y comenzó a disparar, matando a 29 personas e hiriendo de gravedad a otras 125. No le importó la situación de invulnerabilidad de sus víctimas. Ningún soldado israelí fue a por él. Tuvieron que ser los propios supervivientes quienes lo pararon...

Supongo que debe tener un cómodo lugar en el paraíso de los judíos, y en la memoria colectiva israelí queda como un glorioso héroe que contribuyó decisivamente a la colonización de Khalil. (Aquí puede verse el testimonio de una señora israelí, que lamenta que no haya más personas tan valientes como Baruch Goldstein y de un señor que dice "lamentablemente, no mató suficientes" (minuto 5 y 10 segundos): http://www.youtube.com/watch?v=n8Me5Ehsbl4 )

¿Se imaginan qué hubiera pasado si un palestino hubiera entrado vestido de militar al muro de las lamentaciones y hubiera matado 29 ultraortodoxos mientras rezaban con la complicidad del Estado palestino? ¿Y qué ocurriría si alguien de la calaña de este auténtico genocida que es Baruch Goldstein, fuera adorado por la población palestina?

Querido lector, siga mirando para otro lado después de leer esta historia, o de lo contrario su conciencia podría pesarle demasiado. Disfrute del café.

sábado, 22 de agosto de 2009

Un Estado racista desde su fundación

En las leyes constitucionales egipcias, se dice que además de los nacidos en Egipto o de padres egipcios, podrán tener la nacionalidad egipcia todos aquellos que practiquen la religión musulamana. Esto implica discriminar favorablemente a un grupo -los musulmanes- en detrimento de cristianos, ateos y judíos.

Según la Rae, en lengua castellana, "racista" es aquel que exalta el sentido racial de un grupo por oposición a otros. Por ello, diré que la República de Egipto es un estado racista.

El artículo 2.1 de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, firmada en 1948, establece que no cabe discriminar a nadie por razón de su religión. ¿Cómo puede ser que hoy, en el siglo XXI, haya un estado tan teocrático como para llegar a dar la nacionalidad a todos aquellos que profesen la religión mayoritaria? Esta práctica supone la institucionalización y el favorecimiento del confesionalismo del Estado, y relega a quienes no comparten esa religión a la categoría de ciudadanos de segunda. Más aún, no es algo que un gobernante pueda cambiar, sino que hay que modificar las leyes constitucionales del Estado y para ello se precisa consenso interno y presión exterior. Todos los países económicamente punteros deberían romper relaciones con un Estado que incumple así los derechos humanos y uno de los dictámenes más básicos del sentido común: que todos los seres humanos son iguales, sin importar las creencias que profesen.

Coincidirá conmigo, amable lector, que este hecho merece también la condena de los ciudadanos que crean en la democracia y en la libertad. Por eso le pido que se una a mi rechazo y que contribuya a extender el mensaje de boicot a este tipo de países. Muchas gracias por su amabilidad.

Ah, y perdone por mi error. No es Egipto, sino Israel, el país que desde su fundación, otorga la nacionalidad a quienes profesen la religión judía. Espero que este pequeño desliz no disminuya la rotundidad de su condena a un estado teocrático y racista. Disfrute del café.