Khalil es una ciudad situada plenamente dentro del territorio palestino, que los israelís vienen queriendo ocupar desde hace tiempo, porque en un libro de ciencia ficción de hace 2000 años -la Biblia-, se hace mención al lugar.El 25 de febrero de 1994, sin que el sol hubiera aún hecho acto de presencia, los musulmanes más fieles de Khalil -Hebrón- se dirigieron como cada día a la mezquita de Ibrahim, para el Fajr -primer rezo de la mañana-. El templo islámico, estaba y está, inexplicablemente, bajo custodia israelí. Casualmente, el día que el ultraortodoxo Baruch Goldstein entró allí con su uniforme militar de Israel y su rifle de asalto, no había nadie allí para controlarle, pues todos los soldados al cargo -menos uno, que miró para otro lado- se habían retrasado esa mañana.
Mientras los musulmanes rezaban, Baruch Goldstein se posicionó tranquilamente detrás de ellos, y comenzó a disparar, matando a 29 personas e hiriendo de gravedad a otras 125. No le importó la situación de invulnerabilidad de sus víctimas. Ningún soldado israelí fue a por él. Tuvieron que ser los propios supervivientes quienes lo pararon...
Supongo que debe tener un cómodo lugar en el paraíso de los judíos, y en la memoria colectiva israelí queda como un glorioso héroe que contribuyó decisivamente a la colonización de Khalil. (Aquí puede verse el testimonio de una señora israelí, que lamenta que no haya más personas tan valientes como Baruch Goldstein y de un señor que dice "lamentablemente, no mató suficientes" (minuto 5 y 10 segundos): http://www.youtube.com/watch?v=n8Me5Ehsbl4 )
¿Se imaginan qué hubiera pasado si un palestino hubiera entrado vestido de militar al muro de las lamentaciones y hubiera matado 29 ultraortodoxos mientras rezaban con la complicidad del Estado palestino? ¿Y qué ocurriría si alguien de la calaña de este auténtico genocida que es Baruch Goldstein, fuera adorado por la población palestina?
Querido lector, siga mirando para otro lado después de leer esta historia, o de lo contrario su conciencia podría pesarle demasiado. Disfrute del café.