En Suecia, los sindicatos de estibadores han decretado el boicot a los productos que vengan de Israel. Desde el 14 de junio y hasta el día 25, no se aceptará ningún producto que proceda del Estado ocupante.
El ministerio de Defensa noruego iba a organizar unas jornadas sobre operaciones especiales en Oslo, en las que participaría un Coronel del ejército israelí. Como protesta por los viles asesinatos cometidos, se ha cancelado la conferencia.
Por su parte, el cantante británico Elvis Costello canceló sus dos conciertos previstos en Israel para el mes de mayo, como protesta por el trato que Israel da a los palestinos, antes incluso del asesinato de los 9 activistas internacionales. Después de esta masacre, otros grupos, como Pixies, Claxons o Gorillaz han anulado sus actuaciones en Israel.
Y aquí, en España, esta misma mañana se celebraban unas jornadas hispano-israelís, organizadas por la Universidad Autónoma de Madrid, a las que tenía previsto acudir uno de las personas con menos escrúpulos que conozco: Raphael Schutz, embajador de Israel en España. Ante las intensas protestas de más de 300 estudiantes y profesores, el embajador ha decidido que era más conveniente no dar la cara y cancelar su visita. Además, los estudiantes irrumpieron en la sala durante las conferencias y al final han tenido que suspenderlas.
Sin embargo, nada de esto es suficiente. Sin ir más lejos, esta noche, las fuerzas de ocupación israelís han asesinado a cinco palestinos. Por eso, más allá de estos actos esporádicos en el plano simbólico-cultural, es preciso que rompamos relaciones económicas con Israel hasta que no cesen sus políticas de violencia y ocupación. Y ese Boicot no será llevado a cabo por antisemitas o antisionistas, sino por demócratas y pacifistas, que desprecian la violencia y que no quieren tratar con terroristas. Aquí tenéis un listado de empresas israelís o con vínculos estrechos con Israel, que venden sus productos en España: http://www.nodo50.org/csca/palestina/campanya_boicot-2002.html
Pd. Querido lector. Usted sólo es uno en el mundo, así que no puede cambiar nada. Total, ni se va a notar. Permanezca sentado en su sofá, y que sean otros los que luchen por causas lejanas como la del pueblo palestino. Usted descanse y tenga un feliz café.