Mostrando entradas con la etiqueta kufiya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta kufiya. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de octubre de 2009

Tratamiento mediático desigual

La visita del presidente Zapatero a Oriente Medio de esta semana ha permitido constatar una vez más el enorme desequilibrio a favor de Israel que existe en la prensa española. Retrocedamos 3 años, al verano de 2006, cuando en un Congreso de las Juventudes Socialistas, le pusieron a Zapatero una kufiya palestina durante unos segundos. Al día siguiente, el editorial de "El Mundo", decía así:

"EL GRAVE ERROR DE ZAPATERO EN EL PEOR MOMENTO DE LA CRISIS DE LÍBANO" José Luis Rodríguez Zapatero se dejó fotografiar con la kufiya -el tradicional pañuelo palestino-, que le fue colocado en los hombros por algunos de los asistentes al Festival Internacional de las Juventudes Socialistas. Incluso en la explicación más favorable, -que la foto no fuera buscada, sino fruto de un fallo del servicio de seguridad- el jefe del Ejecutivo habría incurrido en la irresponsabilidad de rodearse de colectivos de jóvenes pro palestinos, en el momento más inconveniente para la diplomacia española."

A lo largo de toda esa semana, periodistas de todos los signos políticos condenaron la acción del presidente, mientras las bombas seguían matando libaneses y palestinos durante aquel sangriento verano.

Más de 3 años después, el presidente Zapatero visitó Israel, y no tuvo reparo alguno en ponerse la kipá judía para algunos de los actos oficiales. La prensa aplaudió unánimemente al presidente, quien fue felicitado por Simon Peres por haber limitado la jurisdicción de los tribunales espñoles.

La kipá es un pequeño sombrero que los religiosos judíos llevan como símbolo de separación entre ellos y Dios, quien se supone que está en el cielo. Estas mismas personas son quienes han acuñado la idea de Eretz Israel, que supone un Estado que ocupe toda la antigua Palestina, negando por tanto el derecho del pueblo palestino a existir. Entre ellos, destacan asesinos como Baruch Goldstein. Gran parte de los ideales antipalestinos son canalizados, precisamente, por los ortodoxos israelís. Por lo tanto, el uso de la kipá supone una clara sumisión a estos grupos de poder.

No se trata de condenar aquí el hecho de que Zapatero porte una kipá, ya que es obligatorio hacerlo para entrar a determinados sitios. Lo que es digno de rechazo es la aprobación general ante este hecho, por los mismos que hace 3 años criticaban duramente al presidente por llevar un símbolo asociado a quienes luchan desde hace años por lograr un Estado propio. ¿No es el uso del kipá un gesto que podría irritar a los palestinos, y hacer que el presidente pierda su supuesta neutralidad? ¿No es identificarse con el ocupante? ¿Qué pasaría si Sonsoles Espinosa se pusiera un velo para ir a Palestina?

Querido lector, como ésta, muchas otras veces, la prensa es inconsecuente, hipócrita e interesada. Hace falta espíritu crítico, para darse cuenta de lo que de verdad está pasando. Pero usted no se preocupe. Sigamos pensando que ponerse símbolos asociados a la potencia ocupante es un gesto de talante, y sin embargo, identificarse con quien sufre, se ve invadido y no tiene Estado propio, es perder la legitimidad para mediar en un conflicto, cuando no solidarizarse con los terroristas. Benditos periódicos mayoritarios, que simplifican las cosas y no le amargan a uno su café.