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martes, 7 de diciembre de 2010

¿Vuelve el antisemitismo? No

Se pregunta B.Henry Levi en su artículo dominical del diario "El País" si vuelve el antisemitismo. Mi respuesta es contundente: no. Considero que el autor mezcla diversos conceptos en interés de su argumentación, pero que conviene clarificar en aras del rigor intelectual.

“Antisemita” es aquel que odia a las personas de raza judía por el mero hecho de serlo. A juzgar por la situación de los judíos en América o en Europa, que es donde Levy centra su análisis, concluiremos que no hay tal ola de persecución y discriminación hacia los judíos. Más bien al contrario, los judíos gozan de un estatus de sobreprotección, justificado por el intolerable sufrimiento pasado. Por ejemplo, Alemania aún indemniza a los judíos por el Holocausto a través de la Claims Conference, y sigue haciéndolo a pesar de que se ha descubierto que esta asociación inventó más de 5.500 falsos supervivientes para obtener más indemnizaciones. Estos privilegios no se extienden a los gitanos u homosexuales que también fueron víctimas del Holocausto.

Todos los sucesos a los que se refiere Levy se enmarcan simplemente dentro de una tendencia de creciente concienciación de la sociedad civil internacional respecto a la violencia empleada por Israel contra el pueblo palestino. No es una oposición frente a los judíos, ni siquiera frente a la idea del Estado judío, sino contra la violencia. Prueba de ello es que las campañas de boicot y condena se intensifican cuando Israel comete algún exceso, como el bombardeo de Gaza o el ataque a la “Flotilla de la Libertad”. En este último caso, el mundo condenó a quien injustificadamente disparó contra los activistas internacionales que iban en el barco, sin preocuparse por si el soldado israelí que disparaba era musulmán, cristiano o judío.

El boicot a Israel tiene un carácter similar al que en su día se llevó a cabo contra la Sudáfrica del apartheid. Y sin embargo ¿se imaginan a algún escritor denunciando el “anti-sudafricanismo” mundial? El hecho de que Israel coincida con el único Estado judío del mundo, no implica una relación directa entre rechazo a la ocupación israelí y rechazo a los judíos.

Si algún prejuicio racial domina entre los europeos y norteamericanos, es el anti islamismo, el sentimiento anti gitanos o anti turcos. Entiendo el temor de todos los judíos del mundo a una vuelta al desgraciado pasado antisemita de la primera mitad del S.XX, pero hay que dejar claro que esta vez el problema no son los judíos, sino la ocupación y marginación a las que Israel somete al pueblo palestino.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Diccionario de la ocupación

El lenguaje juega un papel clave en el problema palestino. La maquinaria publicitaria israelí ha sabido modular los términos de tal forma que parece un conflicto entre democracia judía y totalitarismo árabe, entre estado de derecho y banda terrorista. Es el momento de clarificar algunos términos:

* Antisemitismo: doctrina que desprecia la raza hebrea. Fue cobrando importancia a lo largo de la historia, y tuvo su culminación en las políticas de la Alemania nazi. El antisemitismo desprecia a todo hebreo, independientemente de su ideología, creencias, sexo o edad, tan sólo por el mero hecho de pertenecer a una raza determinada. Por lo tanto, el antisemitismo es una variable del racismo y la xenofobia, que debe ser condenada por todo aquel que se encuentre en su sano juicio, y que hoy sólo es sostenida en España por los nostálgicos del franquismo.

* Antisionismo: el sionismo, según la RAE, es la aspiración de los judíos a recobrar Palestina como patria, así como el movimiento internacional de los judíos para lograr esta aspiración. El visionario del sionismo moderno fue Theodor Herzl, quien dudaba entre crear el Estado de Israel en Uganda, Argentina o Palestina. El gran problema del sionismo es que pretende que un pueblo se establezca donde ya hay otro viviendo, y por lo tanto, supone implícitamente la expulsión del diferente. En nombre del sionismo se han cometido cientos de violaciones del derecho internacional y se han asesinado a miles de palestinos. El sionismo es la ideología subyacente a la ocupación de Palestina; no tiene nada que ver con el semitismo, que sería la mera pertenencia a la raza hebrea. El antisionista no rechaza a todos los judíos del mundo, sino que está en contra de que un pueblo, en este caso el israelí, ocupe ilegalmente y por la fuerza un territorio que no le pertenece.

* Genocidio: es el exterminio o eliminación sistemática de un grupo social, por motivos de raza, etnia, religión, política o nacionalidad. A lo largo de la Historia, ha habido muchos, desde el de los hugonotes en la noche de San Bartolomé, en Francia, el Holocausto, el armenio o el ruandés, al del pueblo palestino, que lleva 60 años sufriendo discriminación, violencia y apartheid.

* Ocupación: situación en la que actualmente se encuentra el Estado Palestino. Hay quienes consideran que Israel no tiene derecho a ningún territorio de Palestina, ya que se asentó allí por la fuerza, mientras que la postura mayoritaria llamaría ocupación a la presencia israelí de colonos y tropas más allá de las fronteras previas a la guerra de 1967.

* Teocracia: es aquel régimen político altamente influido por los poderes religiosos, y donde hay una clara identificación del poder político con una determinada religión. En la Ley de Retorno de Israel se otorga la nacionalidad israelí a todo aquel que profese la religión judía, lo que supone una clara discriminación en favor de una religión.
Los rabinos son escuchados por los políticos, y las leyes religiosas se convierten en derecho positivo y normas sociales, y como muestra, no hay más que observar la paralización del país los sábados. Por lo tanto, al igual que Irán o Arabia Saudí, Israel también es una teocracia.

* Terrorista: el aquel que impone la dominación medio del terror. Es susceptible de ser incluido en esta categoría conceptual, no sólo una persona, sino por supuesto, una banda armada o una organización más desarrollada, como un Estado. Por lo tanto, los colonos israelís, como Barruch Goldstein, son terroristas, al igual que lo es un estado que no duda en emplear la violencia contra los palestinos para perpetuar la ocupación. Cuando vuelva a hablarse de "lucha contra el terrorismo", si queremos ser justos, debería incluirse en esa agenda la lucha contra los colonos y contra el Estado de Israel.

Querido lector, no se moleste en conocer el verdadero significado de las palabras que los periódicos emplean a diario. Es más fácil seguir creyendo que hay buenos y malos, demócratas y terroristas...Continúe con su vivir acrítico y así le resultará más dulce el café