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lunes, 18 de octubre de 2010

La OCDE viola el derecho internacional

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico va a incumplir el derecho internacional, organizando una Conferencia sobre turismo internacional en Al Quds, una ciudad cuyo estatus jurídico es discutido por al menos dos países, Israel y Palestina. La OCDE, que ya premió a Israel admitiéndolo en su seno el pasado 7 de septiembre, ahora ignora sus colonias ilegales y su toma de la ciudad mediante la violencia, convirtiendo a la ciudad de Al Quds en sede de una conferencia internacional.

La cumbre, que comienza el próximo miércoles, brinda una gran oportunidad a Israel para lograr que poco a poco vaya reconociéndose Al Quds como su capital, en lugar de serlo Tel Aviv. Tremendamente ufano de este hecho, el Ministro israelí de Turismo ya ha declarado que "acudir a esta cumbre, supone reconocer a Jerusalén como capital de Israel".

Los Estados de la Liga Árabe han llamado al boicot de la Conferencia por parte de los países miembros. Por desgracia, de los 33 estados miembros de la OCDE, sólo 6 Estados parece que se ausentarán de la cumbre: Reino Unido, Sudáfrica, Suecia, Irlanda, Turquía y España.

Celebro la decisión de mi país, ya que considero que el camino correcto para que cese la ocupación israelí y sus políticas de apartheid y genocidio, es el boicot internacional a Israel para todo tipo de conferencias, reuniones y recepciones oficiales de todos los dirigentes del mundo. Tal como se hizo con la Sudáfrica racista y se hace con Corea del Norte, Israel debe entender que si continúa su opresión contra el pueblo palestino, el mundo no mantendrá relaciones con ellos, ni mucho menos reconocerá a Al Quds como su capital.

Ahora sólo queda que en las próximas horas la OCDE tenga el coraje de cancelar la reunión o que todos los estados opten por la misma vía que España y no acudan a la conferencia. Feliz café.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Escenarios de la ocupación (I) Orient House

Quiero iniciar con este post otra serie sobre la ocupación, que mostará algunos lugares paradigmáticos de la ocupación israelí. Son sitios dolorosos para la población palestina, por lo que significaron para ellos o por el sufrimiento que les causan a diario. En primer lugar, quiero hablar de la Orient House de Al Quds.Este emblemático edificio, que fue construido en 1897 por Ismail Musa Al Husseini, ha sido un gran centro de actividad diplomática y el lugar donde se han alojado los invitados de Palestina. Ya en 1898 La Orient House tuvo como huésped al Kaiser Guillermo durante su visita a Jerusalén. Cuando se produjo el entierro del Sharif de la Meca en la Mezquita de Jerusalén, en 1930, las condolencias a los familiares, el Rey Abdalá, el Rey Alí y el Príncipe Said, les fueron dadas en la Orient House. Y en 1936, Haile Selasie, emperador de Etiopía y la emperatriz de Abissinia, se hospedaron en la Orient House cuando los italianos les expulsaron de su país.

Tras la Guerra Árabe-Israelí de 1948, la Orient House quedó del lado árabe, pasando a control jordano. Entre 1948 y 1950 fue la sede de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos. Dos años después, los propietarios decidieron convertirlo en un hotel, el "New Orient House", hasta que en 1967 fue ocupado por Israel. El hotel fue inmediatamente clausurado y el edificio quedó abandonado.

En 1983, la Organización Científica Árabe, dependiente de la Organización para la Liberación Palestina, alquiló una parte del edificio. Sin embargo, en 1988 Israel cerró la Orient House de nuevo y prohibió toda actividad de la OLP en ella. En 1992 la Orient House fue renovada por su dueño, Faisal Huseini. En 1993, con la firma de los Acuerdos de Oslo, Israel se comprometió a permitir la libre utilización de la Orient House a los palestinos. Entonces, la Orient House albergó la sede del Ministerio de Exteriores de Palestina.

Sin embargo, el alcalde de Jerusalén en aquel entonces, Ehud Olmert, hizo todo lo que pudo para dificultar su uso. Se negó sistemáticamente a reunirse con Faisal Huseini y exigió a la Orient House el pago de 300.000 dólares de impuestos municipales, a pesar de que el edificio no se encuentra bajo su jurisdicción, sino en otro país. Además, la Orient House es una sede diplomática y por lo tanto está exenta de pagar tributos.

En 2001 falleció Faisal Huseini, y en agosto de ese año, Ariel Sharon decidió cerrar la Orient House definitivamente. El gobierno israelí confiscó todo lo que allí había: objetos personales, información confidencial sobre el asunto de Jerusalén, documentos referidos a la Conferencia de Madrid de 1991 y la colección de fotografía de la Sociedad de Estudios Árabes, así como documentos y objetos personales de Faisal Huseini.

Desde entonces, una de las exigencias palestinas en todas las negociaciones es la reapertura de la Orient House, que está prevista que sea parte de la sede del Gobierno Palestino, en su capital, al Quds. Israel trata por todos los medios de inutilizar este edificio, para asegurarse que todo Jerusalén queda completamente bajo su dominio. La comunidad internacional ha realizado tímidos esfuerzos pidiendo el fin del bloqueo israelí a la Orient House. El último fue realizado en enero de 2010 por el Cuarteto para Oriente Próximo. (USA, UE, ONU y Rusia)

Es difícil expresar el dolor y la humillación que supone para los palestinos el cierre y saqueo de los archivos de la Orient House. Este edificio, símbolo de la cultura y honor palestinos, está siendo invadido por los hierbajos. Las grietas se van poco a poco adueñando de las paredes, y en unos años, si las cosas no cambian, se acabará derrumbando. Israel está a punto de lograr su objetivo de borrar poco a poco todos los trazos palestinos de Al Quds. Nuestra indiferencia es su mejor cómplice. Feliz café.

martes, 31 de agosto de 2010

Ciudades Palestinas (I): Al Quds, capital de Palestina

Quiero iniciar con este post una serie que intentará acercar al lector a la realidad palestina, presentando algunas de las principales ciudades del país. Empezaré con Al Quds, la capital de Palestina.

Al Quds, en árabe, Yerushalayim en hebreo y Jerusalén en castellano, es una ciudad que forma parte de dos países. La parte occidental corresponde, según las Naciones Unidas, a Israel, y la parte Oriental a Palestina. Además, la ciudad vieja queda en medio de ambos, y debe ser administrada internacionalmente. Es una de las ciudades más antiguas del mundo, fue fundada en el siglo XIII a.c. y es sagrada tanto para musulmanes como judíos y cristianos.

Comenzaremos por la historia, que en el caso de Jerusalén es constantemente utilizada arma argumentativa en el eterno conflicto de a quién pertenece la ciudad. Los datos no controvertidos son estos: la ciudad fue fundada por los jubeos en el S.XIII a.c. y conquistada por el rey David en el S.XI a.c. Muerto Salomón, en el 962 a.c, hubo una escisión entre los judíos, y se formaron dos reinos: el de Israel, con capital en Samaria y el de Judá, con capital en Jerusalén. En el 587 a.c. la ciudad fue conquistada y destruida por Nabucodonosor II, que incorporó Judá al imperio Babilónico. Luego este imperio cayó en manos de los persas, a los que perteneció la ciudad, hasta que Alejandro Magno, en el 332 a.c. los derrotó. En el 64 a.c Jerusalén fue anexionada al Imperio Romano. La ciudad fue restaurada durante el reinado del Rey Herodes el grande.

Así llegamos al año 638, en el que, tras un breve periodo de control por el imperio sasánida, la ciudad pasa a formar parte del Califato de Damasco y después del Imperio Otomano. En el 691 se termina de construir la cúpula de la Roca y en el 710 la Mezquita de Al Aqsa. En el 1095, el Papa Urbano II llamó a la cruzada para conquistar Jerusalén. Tras masacrar a la población, se logró que la urbe volviera a la Cristiandad. No duró mucho la alegría vaticana, ya que en el 1244 Saladino conquistó Jerusalén. Después, la ciudad quedó dentro del Imperio Otomano hasta 1918. Tras la Primera Guerra Mundial y vencido el Imperio Otomano, la Sociedad de Naciones acordó que Jerusalén pasase a dominio británico. En 1948 los británicos se retiran y la mitad de la ciudad es ocupada por los israelís, quedando la otra mitad en posesión de Jordania. La parte jordana fue ocupada por Israel tras la guerra de los Seis Días, en 1967.

En definitiva, la ciudad había pertenecido, antes de 1948 y simplificando mucho: 413 años a los judíos (1000 a.c. aprox-587 a.c), 255 años a los persas (587 a.c-332 a.c), 645 años a imperios politeístas -seléucida y romano pre Constantino-(332 a.c- 313), 504 a los cristianos (313 -638, 1095-1244 y 1918-1948) y 1131 años a los musulmanes (638-1095 y 1244-1918). Lo que resulta a todas luces evidente es que ningún pueblo ni religión puede utilizar los argumentos históricos para reivindicar la ciudad, ya que la variedad de pueblos a los que ha pertenecido es inmensa.

Los principales monumentos de la ciudad se encuentran en la Ciudad Vieja: Mezquita de Al Aqsa, Muro de las Lamentaciones, Cúpula de la Roca, Iglesia del Santo Sepulcro, Puerta de Damasco, y sobre todo, pasear por el zoco y disfrutar de los olores de especias y dulces árabes. También es recomendable visitar el Monte de los Olivos y la controvertida Ciudad de David. Además, merece la pena pasarse por la Universidad de Al Quds, prueba de que si se deja libre al pueblo palestino, es capaz de alcanzar un alto grado de progreso, que no tiene nada que envidiar a los países vecinos.

Sin duda, lo que más llama la atención al visitar la ciudad es el fervor religioso de sus gentes, y el rencor que se puede detectar en las miradas. Difícilmente puede la población árabe sumergirse en los barrios judíos ultraortodoxos, en algunos de los cuales hay aceras para hombres y aceras para mujeres.

Políticamente, Jerusalén es de vital importancia. La judeización de Jerusalén Este es uno de los objetivos prioritarios del Gobierno israelí, y es realizada a través de diversos instrumentos: destrucción de viviendas palestinas, construcción de asentamientos ilegales y otros edificios israelís, como hoteles, en las zonas árabes, desalojo de familias palestinas y ocupación de las viviendas palestinas por la fuerza. Estas políticas son especialmente intensas en barrios árabes que lindan con la Ciudad Vieja, como el de Silwan, donde es frecuente ver las grandes y provocadoras banderas de Israel que ponen los colonos que allí se establecen ilegalmente.

La ley de Jerusalén, de 1980, contraria a la legalidad internacional, establece que Jerusalén es enteramente israelí y que allí se fija la capital del Estado. Sin embargo, la comunidad internacional no reconoce tal ilegalidad, y prueba de ello es que todas las embajadas occidentales están en Tel Aviv, no en Jerusalén. El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha repetido en reiteradas ocasiones que Jerusalén debe ser la capital de los dos Estados.

Jerusalén Este, la capital de Palestina, está integrado por barrios musulmenes como Shuafat, Beit Hanina, a-Sawana, Jabal Mukaber, Ras-al-Amud y Abu-Tor. Pero también hay barrios que han sido ocupados por los judíos, y que Israel querrá incluir en su territorio durante el proceso de paz, como Pisgat Ze'ev, Gilo o Ramot Alon. En total, viven en Jerusalén Este 428.304 personas, de las cuales 229.000 son musulmanes y 181.457 judíos.

Por su parte, si consideramos todo Jerusalén, sumando Este, Oeste y la ciudad Vieja, la ciudad cuenta con 693.000 habitantes, de los cuales 245.000 son árabes. En la ciudad vieja hay 31.405 árabes y 3.965 judíos. Si se dejara a la demografía actuar por sí sola, los árabes serían mayoría en Jerusalén dentro de poco. En 1967, el balance era 76-34 favorable a los judíos, y en la actualidad ya es 66-34, con una caída anual de la población judía de un 1% en los últimos años. Esto se debe a los altos índices de natalidad de la población árabe y al envejecimiento de la comunidad judía.

Por desgracia, el Estado de Israel va día a día colonizando los barrios árabes y dificultando la vida de los habitantes palestinos de Jerusalén. Quien pase varias semanas en Jerusalén podrá ver como casas árabes pasan a ser israelís cada cierto tiempo, casi siempre con violencia, en especial en Silwan y en la Ciudad Vieja, sin que nadie haga nada para evitar esta tragedia diaria.

Querido lector, espero haberle acercado un poco a la realidad de la capital de Palestina. No merece la pena que memorice nada, ya que en poco tiempo será conquistada plenamente por Israel, mientras el mundo mira para otro lado. Solo si la comunidad internacional se moviliza, podremos evitar que le roben al pueblo palestino su ciudad más querida y su capital. Feliz café.

lunes, 30 de agosto de 2010

Un rabino que propugna el genocidio palestino

"Abu Mazen y toda esa gente diabólica deben desaparecer del mundo. Dios deberían golpearlos con una plaga, a él y a todos los palestinos." "Los palestinos son el mismo diablo, y el enemigo más grande de Israel". "No es posible ser agradecido con ellos. Hay que mandarles misiles y aniquilarlos.". Estas son algunas de las perlas del sermón del líder espiritual del Shas, el Rabino Ovadia Yosef, pronunciadas en Jerusalen este último shabbat. (Pulsa aquí para ver el vídeo del sermón)

Lo lógico sería pensar -y desear- que Ovadia Yosef fuera algún rabino de una corriente minoritaria de algún asentamiento ilegal, al que escuchasen los colonos radicales de vez en cuando. Pero no, Ovadia Yosef fue Rabino Jefe de Israel entre 1973 y 1983, y es el líder espiritual y fundador del Partido Político Shas. (Unión Sefardí Mundial de Guardianes de la Torá) Se trata de un partido ultraortodoxo, ferviente defensor de los asentamientos ilegales, y que ha pedido reiteradamente una indemnización para los judíos sefardís que abandonaron España hace ya varios siglos. Se han opuesto, hoy y siempre, a las negociaciones de paz con los palestinos, ya que consideran que todo el territorio pertenece a Israel. No reconocen al pueblo palestino.

El Shas cuenta con 11 de los 120 escaños del Parlamento israelí (9,1%) y obtuvo en las elecciones legislativas de 2009 un total de 286.300 votos. Formó coalición con el Likud de Netanyahu, obteniendo a cambio 4 ministros de Shas en el gobierno: Interior (Eli Yisahi) Vivienda (Ariel Atias), Religión (Ya'akov Margi) y uno sin cartera (Meshulam Nahari).

Si Israel fuera un Estado democrático, el Shas sería inmediatamente ilegalizado, Ovadia Yosef iría a la cárcel y Netanyahu expulsaría a los ministros del Shas de su gobierno. Feliz café.

jueves, 26 de agosto de 2010

¿Vuelta al cole?

En unas semanas comienza en Europa la vuelta al cole. Vuelven los anuncios de "El Corte Inglés", la compra de libros de texto y los nervios del primer día de clase. Muchos niños empezarán en septiembre a ir a la escuela o guardería. ¿Se adaptarán bien nuestros hijos? ¿Tendrá problemas con los compañeros? ¿Habré elegido bien el colegio? Debemos sentirnos privilegiados cuando solo son éstas las dudas e inquietudes que nos recorren.

En el informe publicado hoy por la asociaciones israelís de derechos humanos Ir Amin y ACRI, se alerta de las dificultades de los habitantes palestinos de Al Quds -Jerusalén- para la escolarización de sus hijos. En el informe se destaca que harían falta más de 1.000 nuevas aulas para escolarizar a todos los niños palestinos que Al Quds. Por su parte, los niños israelís disfrutan de unas condiciones educativas que están entre las mejores del mundo, incluso los que viven en asentamientos ilegales.

Parece que para celebrar este informe, Israel ha decidido cerrar la escuela infantil de Bethany, situada en Al Quds, alegando que sus estudiantes carecen de posibilidad de acceso a la misma. Esta escuela, gestionada por el Patriarcado de Jerusalén, era llevada con acierto y pundonor por una comunidad de monjas, que no dudaron en enfrentarse al Estado de Israel para que los niños de bethany pudieran seguir siendo educados.

Lo cierto es que el muro de la vergüenza, que aún sigue siendo ampliado y que ha sido ya rechazado por las Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia, es el único motivo que impide el tránsito. Israel alega razones de seguridad para justificar la negación de la escolarización de estos niños de Bethany. Hasta este año, los niños de Bethany cruzaban el muro para ir a la escuela. Ahora ni eso.
Esta decisión israelí da buena muestra del control totalitario que Israel impone a todos los niveles, marginando a la población palestina y cortando los vínculos entre ambas sociedades. Otra prueba de ello fue la intolerable actuación del Ministerio israelí de Educación, que prohibió recientemente a todos los profesores de guarderías en Israel asistir a unos cursos sobre la Naqba -genocidio palestino- que organizaba la ONG israelí Zochrot para los profesores del país.

Querido lector, ¿cuántas atrocidades más estamos dispuestos a tolerar? ¿Qué harán los niños de Bethany a partir de septiembre, cuando comience el curso? ¿Es aceptable continuar relaciones políticas, culturales y comerciales con un Estado que impide la escolarización de niños? ¿Hasta cuándo seguiremos mirando para otro lado? Feliz café.

jueves, 8 de julio de 2010

Silwan, el siguiente objetivo del colonialismo israelí

No satisfechos con ocupar más del 80% de los territorios de lo que un día fue Palestina, los israelís siguen construyendo colonias por todas partes, con el apoyo activo y decisivo del propio Estado de Israel. La conquista de Al Quds, -la parte oriental de Jerusalén-, es decir, la capital del Estado Palestino, es una de sus prioridades. Y para ello, es importante hacerse con el barrio palestino de Silwan, situado junto a la ciudad vieja y el monte de los Olivos.

En Silwan habitan unos 45.000 palestinos, que llevan viviendo allí al menos desde el año 985, según reflejan os escritos de Al-Muqadissi. Los colonos judíos, ayudados por la financiación y el apoyo legal del Estado de Israel y del Ayuntamiento del Jerusalén israelí, están usando todo tipo de trampas para ocupar el barrio: desde licencias gubernamentales contrarias a la legalidad internacional al uso de la violencia, pasando por los bulldozers y la compra de casas palestinas bajo falsa identidad.

La importancia de Silwan viene por su situación estratégica dentro de la capital palestina, y porque una parte del barrio es la considerada "Ciudad de David", que los ultraortodoxos judíos se creen con derecho a poseer. Sostienen éstos que los restos arqueológicos pertenecen al pueblo judío, y que si ese territorio sigue siendo palestino, corren el riesgo de desaparecer. Esta tesis de los restos de la Ciudad de David no ha sido confirmada por los arqueólogos, ni siquiera por los israelís, y se cree que podría ser una excusa para ocupar más fácilmente el barrio.

En todo caso, no pasa una semana sin que se produzcan nuevos altercados, se tire una casa palestina, o se construyan nuevos asentamientos israelís en Silwan. Al pasear por el barrio de Silwan, se aprecian perfectamente las casas de los colonos, porque tienen costumbre de colgar enormes banderas de Israel en sus fachadas, para así provocar la ira de los palestinos y promocionar que otros israelís se animen a formar parte de la colonización. Se nota la tensión en el ambiente. Los colonos miran con odio a sus vecinos palestinos, en clara señal de desprecio.
Con el paso del tiempo, más de 40.000 personas habrán sido poco a poco expulsadas de sus hogares, la comunidad internacional aplicará la política de hechos consumados, reconocerá la soberanía israelí sobre Silwan, y la violencia y la injusticia habrán triunfado una vez más. Los periódicos de los próximos días mostrarán el avance de la colonización, que se intensifica cuando los principales líderes mundiales están de vacaciones y la opinión pública está algo despegada de la actualidad.

Querido lector, si quiere salvar Silwan, únase al grito de justicia, cuente a sus conocidos la situación de estas 40.000 personas que pronto serán refugiados de guerra y participe en la campaña de boicot, desinversión y sanciones contra el Estado que más resoluciones internacionales incumple de todo el mundo. No compre productos israelís -código de barras que comienza por 729- en tanto no cese la ocupación. O mejor, mire para otro lado. 40.000 personas no son nada al lado de los millones de personas que el domingo verán la final del mundial. Para unos, el sufrimiento viene si no gana su selección de fútbol. Para otros, el sufrimiento comienza al despertarse. Para unos, un día se suerte es que España gane el mundial. Para otros, que se posponga un día más el derribo de su casa. Disfrute del fútbol y del café.

domingo, 17 de enero de 2010

Época de exámenes

Un año más, se acerca la temporada de exámenes universitarios. Como cada enero, los nervios se adueñan por unos días del estudiante. Falej no era una excepción. Esta vez, sólo hay un pequeño cambio: Falej termina la carrera, por fin. La nota de estos últimos exámenes es vital para poder encontrar un buen trabajo. Tras cinco años de esfuerzo, al fin recogerá los frutos.

Falej estudia Ingeniería en la universidad Pública de Al Quds. Es el mayor de cinco hermanos. Su padre fue detenido hace dos años, y aunque sin juicio alguno, fue encerrado en la cárcel por atarse a uno de sus olivos, el día en que los soldados israelís vinieron a limpiar la zona para la construcción del muro. Desde entonces, permanece incomunicado. Su madre trabaja en la tienda de alimentación de Abu Ali, pero con esto no es suficiente para comer. Por eso, los fines de semana Falej trabaja como chófer y traductor para una delegación las Naciones Unidas.

Estos días ya no trabaja, porque quiere centrarse en los exámenes. El primero es hoy mismo. A las 5 de la mañana ha sonado el despertador. Aunque examen es a las 10, Falej no quiere arriesgarse a llegar tarde. La Universidad de Al Quds está a sólo 20km de su casa, pero ha de pasar 2 checkpoints, y quiere evitar las largas colas que se forman a partir de las 7. La autopista, por la que se tarda tan sólo 25 minutos en llegar, sólo puede ser utilizada por los colonos. Él tiene que ir por la carretera mal asfaltada, que va serpenteando entre asentamientos; es la única que por la que los palestinos pueden circular.

Tras unos 45 minutos de trayecto, llega por fin al primer checkpoint. El joven soldado israelí, todavía somnoliento, le pregunta a dónde va. "A la Universidad, señor". - "¿A estas horas de la mañana? ¡No estará ni abierta!" Es un joven más o menos de su edad. Quizás más pequeño. Es bajito y regordete, pero le gusta disfrutar de la superioridad que le da el arma. Como aún no hay nadie más pasando el control, el soldado decide indagar un poco más. "-¿De qué nacionalidad eres?" Falej aprieta los dientes, se traga su orgullo, y dice - "De ninguna, señor". "Bien, puede pasar".

En el siguiente checkpoint no tuvo tanta suerte. Tres soldados hacían guardia. Dos chicos y una chica. Ambos chavales parecían competir por ella, y Falej les proporcionó una oportunidad de oro para hacer alarde de valentía. Le hicieron bajar del coche y poner las manos en la cabeza, mientras lo registraban todo. A uno de los soladados pareció llamarle la atención el libro de Falej, así que se puso a hojearlo. Estaba en Árabe, por lo que no puedo entender nada. Todos los apuntes que estaban dentro cayeron al suelo, sin que el soldado mostrara la más mínima preocupación. "¿Llevas armas pegadas al cuerpo?" "No, señor" "Ahora lo veremos, ¡bájate los pantalones!" Falej respiró hondo, y obedeció. Efectivamente, no llevaba armas.
No contentos con esto, le pidieron el permiso para ir a Al Quds, que Falej enseguida mostró. El otro soldado se metió en la cabina del checkpoint a hacer una llamada. Al salir, dijo "No puedes entrar en Israel, tu padre es un terrorista que está en la cárcel" "¡Pero si llevo entrando todos los días durante 5 años!" "Gran error el nuestro, no nos volverá a pasar. Puedes volver ya para tu casa, hijo de terrorista".

Falej no daba crédito. Llevaba dos semanas preparando este examen. ¡Le faltaba tan poco para poder ser ingeniero! No podía rendirse ahora. Eran sólo las 7.30, así que decidió volver sobre sus pasos e intentarlo por otro checkpoint más al norte. El soldado del primer checkpoint lo miró incrédulo al verle volver tan pronto. Lo retuvo durante más de 1 hora, hasta que pudo contactar con sus compañeros y le aseguraron que no podía pasar.

El checkpoint del norte estaba atestado de gente. Era ya hora punta, y los trabajadores palestinos iban poco a poco haciéndose paso a base de bocinazos. Tan ocupados estaban los soldados con tanta gente, que no perdían tanto tiempo pidiendo la documentación. Con tanta tensión, Falej casi olvida que tenía examen. Finalmente, le dejaron pasar.

A las 12.30 llegó Falej a la universidad de Al Quds. Con lágrimas de rabia, se presentó ante el profesor, quien no dijo nada. No hay necesidad de palabras para explicar lo cotidiano. La Universidad le dio a Falej la oportunidad de presentarse al día siguiente a ese mismo examen. Aunque sus apuntes yacían en un checkpoint, aceptó encantado. Le ofrecieron además estancia gratuita por una noche en la residencia universitaria cercana al recinto, para evitar un nuevo altercado en la frontera.

Aquella noche fue una de las peores de su vida. Aunque no tardó nada en conciliar el sueño, a las 11 de la noche irrumpieron en su habitación 3 soldados israelís, golpeando bruscamente la puerta. Le dijeron que tenían que hacerle algunas preguntas, y que en unos minutos llegaría un traductor para comenzar a entrevistarle. Esos minutos fueron 2 horas, tras las cuales comenzó un largo y ridículo interrogatorio, con preguntas sobre la utilidad de estudiar ingeniería para luego ser un terrorista, sobre sus vínculos como Hamas o sobre si sabía que su padre estaba muriéndose en la cárcel. A las 6 de la mañana se marcharon, dejando en la habitación un tétrico silencio.

A la mañana siguiente, Falej hizo su primer examen. Le salió peor de lo que esperaba, pero aún así, mantenía esperanzas de aprobar. Al volver de nuevo a casa, aturdido por el insomnio y los acontecimientos, se topó de nuevo con un soldado israelí, que llevaba un café en la mano. Sin apenas mirarlo, oyó una voz que decía: "¿Nacionalidad?". Luego el soldado dio un largo sorbo de café.

PD. Querido lector, si usted está ahora de exámenes, le deseo suerte, aunque dadas sus cómodas circunstancias existenciales, dudo que la necesite. Feliz café.

domingo, 10 de enero de 2010

Irving Moskowitz, un millonario que colabora con la ocupación

El Comité de Planificación y edificación de Jerusalén acaba de aprobar la construcción de otro asentamiento más en zona palestina. En concreto, se construirán tres edificios de cinco plantas en el barrio árabe de Shuafat, al noreste de Al Quds, junto a la carretera que va hacia Ramallah. En estas viviendas, financiadas por el multimillonario judío Irving Moskowitz, está previsto que vivan cómodamente unas 50 familias judías. Es curioso que en Shuafat también hay un campo de refugiados palestinos, en el que viven hacinadas más de 20.000 personas.

No es la primera hazaña sionista de Moskowitz. De hecho, este mecenas de la ocupación, se hizo famoso hace por la compra del emblemático hotel Sepherd, situado en el Al Quds, el Jerusalén palestino. Este hotel fue originalmente una villa construida para el gran Muftí de Jerusalén y durante los años 40 se convirtió en el lugar en el que se reunían las élites de la ciudad. Tras la guerra de 1948, pasó a control jordano, y se convirtió en un hotel para peregrinos, el Shepherd. En 1985 fue comprado por Moskowitz, y hace unos meses se aprobó el plan para derribarlo y construir en su lugar un asentamiento para judíos.
Moskowitz nació en 1928 en New York, y tiene su base de negocios en Florida. Se hizo rico con su red de hospitales y con sus casas de apuestas. Es el fundador de la Fundación Moskowitz y por otorgar el premio Moskowitz del sionismo. Pero sobre todo, se le conoce por esta política de financiación de asentamientos por todo el Estado Palestina, y sobre todo en su capital, Al Quds.

Ante las acusaciones de los estadounidenses por entorpecer el proceso de paz, respondió en en el Washington Post, diciendo "Si el proceso de paz es incapaz de digerir la presencia de 50 familias judías más a unos pocos metros del muro occidental y apenas a una milla del Hotel Rey David, entonces su fragilidad no tiene remedio".

Desde este blog queremos pedir la sanción a Moskowitz, como inductor y subvencionador de la ocupación palestina, contraria a las leyes internacionales. Estados Unidos debería tomar medidas legales para que este multimillonario inmoral terminara con sus actividades de destrucción de la memoria palestina y extensión de los asentamientos ilegales, que hacen cada vez más difícil la existencia del Estado Palestino.

Querido lector, espero que este post le permita hacerse una idea de la calaña de la gente que está detrás de la ocupación israelí, y que anote este nombre en su cabeza, para hacerle boicot si alguna vez se le presenta en su vida de consumidor alguno de sus productos. Aquí le dejo un interesante vídeo sobre Moskowitz. No lo vea, no es recomendable aumentar sus remordimientos. Feliz café.

viernes, 1 de enero de 2010

Respuesta al embajador de Israel en España

Esta es mi respuesta al artículo "Israel, Estado judío", de Rafael Schutz:

Sr. embajador:

Tras leer el artículo que escribió usted el día 30 de diciembre en el diario Público, me veo obligado a dirigirme a usted para poner de manifiesto mi disconformidad con sus palabras, que en muchos casos no se ajustan en absoluto a la realidad.

En primer lugar, argumenta usted que el pueblo judío se ha visto amenazado y perseguido a lo largo de la Historia, y que por lo tanto, ello justifica el derecho a tener un Estado propio, sin importar que en el territorio donde ustedes desean ese Estado viva otro pueblo desde hace mucho tiempo, el palestino.

En cualquier caso, si el criterio que otorga el derecho a un Estado es el haber sido perseguido, ¿no cree usted que los gitanos, los ateos, los comunistas o los homosexuales también tienen derecho a un Estado propio? ¿Y por qué no los kurdos, los saharauis o los palestinos?

Por otra parte, dice usted que Israel es el “hogar del pueblo judío” no en un sentido religioso, sino tradicional. Esta afirmación es radicalmente falsa. Las leyes religiosas rigen de facto en muchos lugares de Israel. Por ejemplo los autobuses no circulan los sábados. Eso no es tradición, sino ley religiosa. ¿Y qué me dice de la separación de hombres y mujeres en algunas aceras del Jerusalén israelí? Esto tampoco es tradición, es imposición de la ley religiosa.

No comprendo cómo puede decir que “no hace falta ser religioso practicante para participar de la cultura judía contemporánea”. Habla usted de igualdad de derechos entre religiosos y no religiosos. Sin embargo, veo que se olvida de la Ley del Retorno, que en su artículo 1 dice que todos los judíos tendrán el derecho al aliyah, y que en su artículo 4B define “judío” como “persona nacida de madre judía o que se haya convertido al judaísmo, y que no sea miembro de ninguna otra religión”. Es algo sin precedentes que las leyes de su propio país contradigan las palabras de un embajador, quien trata de maquillar de tradición lo que es pura religión, con el objetivo de convencer a lo que él llama, “el progresismo español”.

¿Cómo es posible que exista igualdad entre judíos religiosos y no religiosos, si para acceder al derecho primero y más básico, como es la ciudadanía, procediendo de un país extranjero. es preciso profesar la religión judía?

Más impactante aún me resulta su afirmación de que el Estado de Israel se ve seriamente amenazado, y que “el mundo ha de reconocer el derecho de los judíos a tener un Estado propio.” ¿Acaso no es suficiente reconocimiento el que Israel sea un Estado miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas? Nadie pone en duda el reconocimiento del Estado de Israel dentro de las fronteras establecidas por las Naciones Unidas antes de 1967. Lo que sería intolerable es que el mundo reconociese además las conquistas violentas e ilegales que Israel y sus colonos terroristas han realizado al margen de la comunidad internacional.

Y ya que hablamos de estados amenazados y no reconocidos por el mundo, me viene a la mente el Estado Palestino, que aún no ha sido reconocido ni por Israel, ni por los países de la Unión Europea ni por Estados Unidos. Me parece que dice muy poco de la coherencia del Estado de Israel, el que acuse a Irán o Hamás de no reconocer el derecho de Israel a existir, cuando Israel jamás ha reconocido al Estado Palestino. Un Estado Palestino cuya integridad territorial se está viendo seriamente amenazada por la construcción de un muro que ha sido reiteradamente condenado por las Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia, y por un corredor israelí que separa Ramallah de Belén, partiendo en dos Cisjordania.

En definitiva, a pesar de que la teocracia no sea el régimen preferido por Europa, ningún país europeo ha dudado en reconocer la existencia del Estado judío de Israel, por lo que no tiene sentido el victimismo israelí en este caso. El paso que Europa debe dar ahora es reconocer un Estado Palestino para el pueblo palestino, a poder ser de carácter aconfesional, en el que convivan musulmanes y cristianos, como lo hacen hasta ahora -y judíos si así lo desearan-; un Estado Palestino al que puedan retornar los millones de palestinos que Israel ha expulsado de su tierra; que conviva pacíficamente con Israel, dentro de las fronteras previas a 1967 y con Jerusalén/Al Quds como capital común.

(El primer post de este año va dedicado a Ignacio Solar, una de las personas más íntegras y lúcidas que conozco y sin cuya ayuda no sería posible este blog.)

martes, 27 de octubre de 2009

Mea Sharim, barrio de intolerancia

Mea Sharim, Jerusualén, octubre de 2009. Una mujer ha osado desafiar las normas que los judíos ultraortodoxos imponen en el barrio, caminando por la acerca reservada a los hombres. Indignado, un judío ultraortodoxo de la secta fundamentalista Eda Haredit, no duda en lanzarle gas lacrimógeno.

No estamos ante un suceso aislado. Desde hace tres años existen en Mea Sharim calles para hombres y otras para mujeres. El fundamento de esta medida es que los ultraortodoxos judíos no pueden siquiera rozar a mujeres que no son sus esposas.

Es más, en los autobuses de la línea 40, con parada en Mea Sharim, las mujeres tienen que entrar por la puerta trasera, para no mezclarse con los hombres. No pueden sentarse en los asientos de la parte delantera, aunque están vacíos y no quede sitio atrás. Ante la pregunta al rabino del barrio del periodista Javier Espinosa, éste dijo «¿Por qué me pregunta si es lógico que se separe a mujeres y hombres? ¡Es una ley divina! Cada día doy gracias a Dios tres veces por haber conseguido que existan estos autobuses».

Estos judíos ultraortodoxos no permiten que haya Internet ni televisión, y las tarjetas de crédito no funcionan en shabat. Por todo el barrio pululan los "comandos anti-vicio", en busca de vestimentas o conductas dignas de reprobación. En shabath, cualquiera que intente circular en coche o motocicleta por Mea Sharim será indudablemente apedreado. Su argumento es un pasaje de la Biblia, donde se dice que "en sábado no encenderás fuego". (Éxodo 35:3) De ahí deducen que no cabe usar ninguna máquina ese día. Los ultraortodoxos, no contentos con seguir al dedillo este precepto, imponen por la fuerza al resto de la población esta misma conducta.

Podría pensarse que el fundamentalismo religioso se limita a pequeños reductos de control ultraortodoxo. Nada más lejos de la realidad. Los judíos ultraortodoxos representan en torno a un 20% de la población del país. Los autobuses no funcionan en shabat en todo Israel, y la compañía aérea nacional, El Al, tampoco opera ese día (y si no, pruebe a entrar en la web de El Al y tratar de comprar un vuelo para el sábado). El resto de la semana, sólo sirve en sus vuelos comida Kosher (elaborada según mandan las normas religiosas judías)

Querido lector, espero que con el post de hoy pueda hacerse una idea de quiénes son los que tan decisivamente influyen en los designios de Israel. Con la intolerancia como bandera, estos fundamentalistas, que nada tienen que envidiar a los talibanes más ortodoxos, son los mismos que elaboran la campaña de justificación moral de la masacre y ocupación palestina. Sí, coincido con usted, es muy preocupante. Pero no para usted. Los problemas están muy lejos, y en España todo el mundo puede circular con su pareja por la misma acera. Y ya que nadie se lo prohíbe tampoco, disfrute de su café, sábados inclusive.

lunes, 26 de octubre de 2009

La conquista de Al-Quds

15 de julio, verano de 2009. Día seco y caluroso, como era de esperar. Aquella mañana teníamos una cita con Meir Margalit, concejal por Meretz del Ayuntamiento de Jerusalén, quien nos hizo un tour por la Ciudad Vieja de Al-Quds (Jerusalén), para que viéramos cómo los israelís están asentándose en las casas de la zona árabe.

Su plan es que cuando se negocie la paz,Al Quds quede dividida en una parte palestina y otra israelí, en función de la población mayoritaria que viva en cada barrio. A priori parece justo, pero si se alteras las condiciones previamente, no lo es. La ecuación es sencilla: cuantos más barrios se ocupen antes del reparto, más terreno le tocará a Israel.

Entramos por la imponente puerta de Damasco, atestada de vendedores de pan de pita y pasteles, y bajamos en dirección al camino del Via Crucis y al Hospicio Austríaco. De repente, un señor alto y esbelto, negro de piel y que vestía un polo de rayas, viene corriendo hacia nosotros, en busca de Meir. Su rostro delataba una preocupación difícil de sospechar en una persona ya madura, curtida a base de sobrevivir a los cientos de episodios trágicos que la ocupación israelí brinda a cualquier habitante de la zona.

Aquel hombre resultó ser el director de un centro social para el desarrollo de la comunidad africana, situado en un pequeño local de la ciudad vieja. Su misión consiste en dar ayuda material, moral y legal a la minoría africana que reside en Al Quds. Tras muchos años realizando una gran labor social, aquella mañana, al ir a abrir el local, se encontró con soldados y policías israelís en la puerta. Le dijeron que el centro social quedaba clausurado y confiscado hasta nueva orden.

Sin saber muy bien qué hacer para solucionar el embrollo, y siendo consciente de las altas posibilidades de pasar el resto de sus días en la cárcel si rechistaba, optó por llamar a Meir; cuando se enteró de que estaba en la ciudad vieja con nosotros, vino corriendo a buscarlo.

Nada más conocer la noticia, apretamos el paso en dirección al centro social, y nos topamos de frente con los soldados israelís. Haciendo gala de la arrogancia ilimitada de quien se sabe con las armas bien cargadas en su cinto, un policía israelí echaba lentamente el humo de su cigarro en la cara de uno de los que osó interponerse entre él y la puerta del local. Meir se acercó en busca de explicaciones y los soldados no tuvieron más remedio que llamar a sus superiores, en busca de razones para justificar la clausura.

Tras varias llamadas y unos tensos minutos de espera, llegó por fin el motivo: al parecer, se habían pinchado los teléfonos del centro social, y se había detectado una llamada a territorios palestinos. Esto era considerado una actividad ilegal por el Gobierno israelí, por mucho que se justificase el director, diciendo que era habitual en este tipo de centros, establecer contactos con centros sociales palestinos para hablar de la gestión y la coordinación entre los distintos centros. La respuesta no les valió.

El lugar quedó clausurado, y cada uno se fue a su casa (al menos todo aquel que todavía la tuviera). Recuerdo a los chavales africanos, de unos 20 años, agradeciéndo a Meir, e incluso a nosotros, la intervención en su favor, a pesar de que de nada había valido. Es digno de reconocer el detalle, y más aún en esa situación, recién perdido el local en torno al que había girado sus vidas esos últimos años.

Querido lector, por desgracia esto no es algo excepcional. Cada día que pasa, la injusticia avanza por Al Quds, ocupándolo todo. ¿Seguiremos premitiendo que aquellas esquinas de la ciudad en que aún queda dignidad humana también sucumban a la indiscutible superioridad de quien tiene las armas? Seguro que sí lo permitiremos, ¿por qué íbamos a cambiar ahora de actitud? Feliz café.

viernes, 11 de septiembre de 2009

La ocupación del agua en Cisjordania


En el territorio conocido como Cisjordania, ("West Bank" en inglés) al este de Israel y de soberanía palestina, viven 450.000 colonos. Se estima que unos 200.000 habitan en la ciudad palestina de Al-Quds (Jerusalén) y otros 250.000 en diferentes asentamientos ilegales cercanos a ciudades palestinas importantes como Baitlaham (Belén) y Khalil (Hebrón) o en lugares estratégicos como Ariel, el mayor acuífero de todo Cisjordania.

Y es que es acceso al agua en una región se tan pocas lluvias, está limitado a dos fuentes principales: los ríos y las aguas subterráneas de los acuíferos. Invocando los títulos de propiedad, basándose en un libro de ciencia ficción escrito hace muchos años, -la Biblia-, Israel se ha hecho con el dominio efectivo de la margen occidental del único gran río de la zona, el Jordán, que queda en territorio de soberanía palestina. Por lo que se refiere a las aguas subterráneas, en el acuífero más grande de Cisjordania, Ariel, se establecieron ilegalmente los colonos judíos en 1978, y desde entonces la ciudad se ha convertido en un enclave estratégico que sirve para dejar sin agua a la población palestina.

En temas donde la objetividad es difícil de lograr, es mejor dejar hablar a los números. Un colono israelí en Cisjordania consume un promedio de 620 metros cúbicos de agua al año, frente a los menos de 100 metros cúbicos que le tocan a cada palestino. Es decir, que cada israelí que vive ilegalmente en territorio ocupado goza de entre 6 y 7 veces más cantidad de agua que aquellos a quienes está despojando de su hogar.

No es casual que al cruzar Cisjordania por carretera, se vean constantemente grifos cercados por alambradas y a veces custodiados por soldados israelís, para evitar que los palestinos desesperados no puedan calmar su sed. Hasta en Ramallah, hay muchas viviendas que sólo tienen agua 2 horas al día, y los cortes de agua son constantes y dependientes de la voluntad de los gobernantes de Israel. Sólo cuando llueve, los depósitos de agua de lluvia que forman parte indispensable de los tejados de las casas palestinas, permiten cierta seguridad en el consumo de agua.

Resulta indignante ver cómo en los lujosos ressorts israelís del Mar Muerto, construidos en zona palestina ocupada, se derrocha agua con liberalidad, mientras que a menos de 10 kilómetros, las aldeas palestinas no tienen acceso al agua corriente y las cosechas no pueden ser regadas.

Esta ocupación del agua es una de las distintas políticas llevadas a cabo por el gobierno israelí para asediar a los más de 2 millones de palestinos de Cisjordania, hacer su vida diaria un poco más difícil, y lograr así que emigren, que mueran de sed y hambre, que sus cosechas no salgan adelante, y que el sueño del gran Israel deje de serlo, para convertirse en realidad.

Querido y bondadoso lector, encienda el grifo de su cocina, deje correr largo rato el agua hasta
que esté fría, bébase un vaso de agua para hacer frente con eficacia a los envites de su conciencia, y una vez vencidos todos los malos pensamientos, disfrute de su café.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Lo que la bandera esconde

Tras los inocentes tonos azules y blancos de la bandera de Israel, se esconden sus verdaderas intenciones: teocracia y colonialismo.

Las dos franjas horizontales de color azul que aparecen arriba y abajo de la estrella de David, representan al río Nilo y al río Éufrates, ninguno de los cuales está dentro de las fronteras que por Resolución de las Naciones Unidas se establecen para Israel. Sin embargo, esto nos permite percibir hasta dónde llegarán las ansias imperialistas de Israel, y sirve para darse cuenta de porqué Israel es un Estado totalmente militarizado. En cuanto hagan desaparecer de una vez por todas al Estado Palestino, y tengan control sobre el río Jordán, reconocido por la comunidad internacional (actualmente lo controlan sin que la ONU lo reconozca como parte de Israel), seguro que Israel encuentra la excusa perfecta para atacar Egipto, y así poco a poco ir haciéndose con el control del territorio, hasta llegar al río Nilo, para lo cual es imprescindible tomar el Cairo. Permítanme, 20 ó 30 años antes de que esto suceda, advertirles de lo sangriento que será el asedio de una ciudad de más de 20 millones de habitantes. Es posble que para un caso como el egipcio, Israel opte por el terrorismo nuclear, hasta ahora sólo empleado por USA. Por el otro lado, avanzarán por Jordania hacia Iraq, quizás con la ayuda de USA.

Y en el centro de la bandera, la religión judía, representada mediante la estrella de David. Lo cierto es que la conquista del territorio entre el Éufrates y el Nilo, tiene profundas motivaciones religiosas. Importantes lugares bíblicos, como el monte Sinaí, no pueden quedar fuera de Israel, según el parecer de los ultraortodoxos. Israel no sólo es imperialista, sino también teocrático. Buena muestra de la influencia política del judaísmo, es el hecho de que no se pueden abrir las tiendas ni hay transporte público durante el sabath, que todos los que profesen la religión judía tienen derecho automático a adquirir la nacionalidad israelí vivan donde vivan, y que el sistema educativo está hecho a medida de los ultraortodoxos más radicales.

Así pues, mientras la comunidad internacional y la ciudadanía mundial sigan tolerando la ocupación israelí, se irán tomando todos y cada uno de los lugares de relevancia bíblica. Primero fue Al Quds -Jerusaelem-, ahora mismo están siendo ocupados Khalil -Hebrón- y Beitlaham -Belén- y dentro de poco Israel podría ocupar Egipto. Querido lector, no se levante del sofá para evitar que se derrame más sangre, pues el café le podría saber amargo.

lunes, 17 de agosto de 2009

Calatrava, la vergüenza de España

El arquitecto español ha diseñado un puente que permite a Israel unir los territorios ocupados de Al-Quds (Jerusalem) con la parte israelí de la ciudad. De esta manera, la ocupación ya no es sólo provisional, sino que el costoso puente servirá de excusa a Israel, para, en "aras del arte", no ceder nunca esa parte de Al-Quds que está ocupando. Así, este artquitecto sin escrúpulos pasará a la historia por ser uno de los profesionales internacionales que más contribuye al sufrimiento palestino.

En declaraciones al diario el Mundo, el día de la inauguración de su ominosa obra, el valenciano declaraba: "He estado muchas veces en Israel, un país que amo y que cada vez que vengo lo amo más y lo conozco más. De hecho aquí me tratan como un judío más"

Quede dicho de antemano que el construir en Israel no tiene nada de malo, cada cual es libre de elegir al que más pague, como hace Calatrava. Lo condenable es institucionalizar y perpetuar la ocupación, construyendo en la Palestina ocupada, puentes que unan los asentamientos con Israel.

España es uno de los países que más coopera con Palestina. La población está concienciada, y quiere que termine la ocupación. Por eso, confío en que la gente tomará conciencia de este hecho, y cada vez que un Ayuntamiento, Comunidad Autónoma o cualquier otra institución le conceda a Calatrava el encargo de construir algún edificio público, el pueblo entero salga a las calles, y le diga a su alcalde que no quiere que alguien así diseñe nada para su ciudad. Los suecos ya lograron, mediante el boicot, que dos empresas que trabajan en un tranvía que une Israel con asentamientos judíos, queden excluidas de los concursos públicos en Suecia. España no puede ser menos. ¡Llamo desde aquí al boicot al arquitecto de la vergüenza!

Querido lector, gracias por su tiempo. No se preocupe, que la llamada al boicot no va por usted. Sería causar excesivas dificultades a su persona, y no quiero abusar de su amabilidad. Si total, uno sólo nada puede hacer. Y no hagamos caso a aquello que decía Gandhi, : "Sé como te gustaría que fuera el mundo". Feliz café.

lunes, 10 de agosto de 2009

Meir Margalit, un israelí atípico

Su agradale acento argentino recubre palabras sinceras desde la primera vez que lo ví. Menudo, luchador incansable, caballeroso, valiente, Meir Margalit es un israelí anómalo. Condena con rotundidad la política israelí de ocupación y opresión. Desde su puesto de miembro del pleno del ayuntamiento de Al Quds (Jerusalem) por Meretz -único partido de la izquierda israelí- y de miembro del Comité israelí contra la demolición de casas (ICAHD), Meir pelea a diario para frenar a desarabización de Al Quds (Jerusalem) y para que miles de palestinos de Al Quds no se queden sin casa injustamente.

Cada mes hipoteca su sueldo, entregándolo por adelantado al ICAHD para que sus proyectos puedan seguir adelante. Cuando la municipalidad de Jerusalem decide demoler una casa palestina, el ICAH se desplaza a la zona, y se pone delante de los bulldozers para evitar la expropiación ilegítima, que viola los principios más básicos del derecho de propiedad que con tanta asiduidad se bendice en Occidente. En Al Quds las casas palestinas son demolidas con órdenes municipales de lo más banales, siendo el objetivo último crear asentamientos israelís en Al Quds oriental.

El pasado mes de julio tuve ocasión de pasar 2 días con Meir. Por desgracia, esos días el ayuntamiento de Al Quds había decidido desafiar la política de Obama y continuar las demoliciones de casas, que llevaban paradas desde la visita de Hillary Clinton. El teléfono de Meir no dejó de sonar ni un instante, y estuvímos moviéndonos de punta a punta de Al Quds todo el tiempo, viendo las tropelías que se cometen en los barrios palestinos. Es admirable ver cómo Meir conoce cada rincón de la ciudad, cada asentamiento de la parte vieja, cada persona... No es concebible algo así en un concejal de nuestro país, que además sólo busca disminuir el sufrimiento de quienes viven con la incertidumbre eterna, de saber cuándo será demolida su casa.

Por desgracia, Meir Margalit es un israelí atípico. Meretz tiene sólo 3 miembros en el pleno del ayuntamiento de Al Quds. El ICAHD vive del respaldo de la cooperación internacional, con importante financiación española. Es necesario multiplicar los esfuerzos económicos y la presión política de la sociedad civil internacional, para tratar de fortalecer las asociaciones israelís que quieren la paz. De lo contrario, desaparecerán y no habrá oposición política ni ciudadana en Israel.

Querido lector, ya puede olvidarse de estas "chungas movidas" de israelís y palestinos, que estamos en agosto y en España se está muy bien. No hay que amargarse. Disfrute de su café.