
Para poder entender bien la realidad actual, es imprescindible conocer el pasado, y ver cómo se ha llegado hasta la situación actual. Así, hoy trataremos de esclarecer de dónde viene el ejército israelí, y cómo lograron los judíos establecerse en el Mandato británico de Palestina.
En las décadas previas a la fundación del Estado de Israel, había tres destacadas agrupaciones paramilitares judías que actuaron en Palestina. Muchos de sus integrantes eran personas que habían huido del antisemitismo que se expandía por Europa y más tarde, del Holocausto. Eran gente deseosa de recibir formación militar y contribuir a lograr, por las armas, un Estado para el pueblo judío en tierra santa.
La Haganah se fundó en los años 20 como una organización militar para "defender los intereses del pueblo judío". Durante las revueltas árabes de los años 30, se aliaron con el ejército británico para sofocarlas, pero más adelante pasó a ser una organización prohibida.
El Irgun estaba dirigido por el célebre terrorista Menahem Beguin, que luego sería primer ministro de Israel (1977-1983), y a quien a criticaron por sus métodos otros importantes judíos de la época, como Hannah Arendt y Albert Einstein. La mayor hazaña del grupo fue saltar por los aires el hotel King David de la Ciudad Santa en 1946, matando a más de 90 personas, entre ellas muchos ciudadanos británicos.
Por su parte, el Lehi estuvo comandado desde 1942 por Isaac Shamir, quien también llegaría a primer ministro (1983-84 y 1986-92). Entre las actuaciones más famosas del Lehi, está el asesinato del Ministro de Estado birtánico para Oriente Medio, y sobre todo, el de el conde Bernadotte, primer enviado de las Naciones Unidas a la zona.
Con la creación del Estado de Israel, muchos de los integrantes de estos grupos pasarían a formar el Ejército regular, y como se ha visto, dos de sus jefes llegaron a ¡Primer Ministro! Aún quedan reminiscencias de los ideales de estos grupos, que creen tener un derecho natural a poseer los territorios del antiguo mandato británico de Palestina. Por eso, no es casual que el ejército de Israel aún se llame "Israeli Defense Forces", como si se sintieran ocupados y se vieran en la obligación de defenderse.
Querido lector, no deje que la Historia haga remover las ideas que previamente tenía tan bien asentadas en su cabeza. ¿Cómo es posible que aquellos a quien suponíamos los demócratas y civilizados, tengan un ejército de indudables orígenes terroristas? ¡A ver si va a resultar que el Irgun y Hamas se parecen mucho! En ese caso, todo se complica, y al final uno no sabe quiénes son los buenos. Mejor siga pensando como antes, y olvide el pasado, para poder vivir tranquilo el presente, y disfrutar de su fin de semana y de su café.