martes, 8 de diciembre de 2009

El Plan Sueco

La Presidencia de la Unión Europea, que corresponde actualmente a Suecia, acaba de proponer al Consejo de la UE un plan para solucionar el conflicto palestino. En él se recoge por fin la realidad: Al Quds, es decir, Jerusalen Este, pertenece íntegramente al Estado Palestino, por mucho que Israel esté interesado en colonizarlo, cuasando terror en la población local y destruyendo sus casas para que los colonos puedan establecerse en esos solares.

Además, en el punto dos (pulsa aquí para ver toda la resolución), se dice que la Unión Europea no reconocerá ningún cambio territorial acaecido después de 1967, es decir, que se constata que todos los colonos israelís son personas que residen ilegalmente en el territorio de otro Estado. Asimismo, la Unión Europea afirma su compromiso de que Palestina pueda ser un Estado de pleno derecho reconocido por una mayoría de países del mundo.

Las decenas de iniciativas como esta que no han pasado de ser papel mojado invitan a la prudencia y al pesimismo. Hemos visto demasiados documentos y planes para la paz, pero ningún hecho en esa dirección. Israel ya ha condenado en plan sueco y está movilizando a todo su aparato diplomático y a sus lobbys para evitar que esta iniciativa no sea aprobada en el Consejo de la UE. Seguramente, países como Francia o Alemania se mostrarán reticentes a esta iniciativa, y quizás el texto final quede algo matizado y pierda su verdadera fuerza.

Sin embargo, la actual situación internacional deja también resquicios a la esperanza. El Estado de Israel ha alcanzado unas cotas de violencia sin precedentes, y sus vulneraciones del derecho internacional son cada vez más grandes. Miles de casas palestinas destruidas y centenares de colonos más viviendo en Palestina han hecho que Israel se gane el rechazo cada vez mayor de la comunidad internacional. El Holocausto es algo ya lejano, que ya no les sirve como instrumento para "enternecer" a la opinión pública internacional. Además, Obama podría por fin ir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y que su país no ejerza de nuevo su derecho de veto cuando se vote la propuesta de admisión del Estado Palestino.

Por todo esto, es tan importante que desde el 1 de enero de 2010, la Presidencia Europea española coja el testigo sueco y se afane en que en el primer semestre del año se logren serios avances para la paz en Oriente Medio y el fin de la ocupación israelí. Es el momento de que José Luis Rodríguez Zapatero y Miguel Ángel Moratinos demuestren al mundo la firmeza de su compromiso con los pueblos olvidados y oprimidos, como el palestino. Y para ello es de vital importancia que la opinión pública española tome conciencia de la histórica oportunidad que tenemos. Todos los partidos políticos y agentes de la sociedad civil española deben unir sus voces para gritar bien alto, que Palestina debe ser ya un Estado y que Israel ha de terminar su ocupación ilegal.

Querido lector, usted no hace falta que se comprometa con este tipo de cosas. No vaya a las jornadas por Palestina que se organizan el día 15 de diciembre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, ni a ninguna de las manifestaciones que tendrán lugar en enero con motivo del primer aniversario del genocidio que Israel causó en Gaza. Tampoco firme ninguna petición de ONG´s para que Palestina sea un Estado. Mejor quédese en casa, relájese y disfrute del café.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Diccionario de la ocupación

El lenguaje juega un papel clave en el problema palestino. La maquinaria publicitaria israelí ha sabido modular los términos de tal forma que parece un conflicto entre democracia judía y totalitarismo árabe, entre estado de derecho y banda terrorista. Es el momento de clarificar algunos términos:

* Antisemitismo: doctrina que desprecia la raza hebrea. Fue cobrando importancia a lo largo de la historia, y tuvo su culminación en las políticas de la Alemania nazi. El antisemitismo desprecia a todo hebreo, independientemente de su ideología, creencias, sexo o edad, tan sólo por el mero hecho de pertenecer a una raza determinada. Por lo tanto, el antisemitismo es una variable del racismo y la xenofobia, que debe ser condenada por todo aquel que se encuentre en su sano juicio, y que hoy sólo es sostenida en España por los nostálgicos del franquismo.

* Antisionismo: el sionismo, según la RAE, es la aspiración de los judíos a recobrar Palestina como patria, así como el movimiento internacional de los judíos para lograr esta aspiración. El visionario del sionismo moderno fue Theodor Herzl, quien dudaba entre crear el Estado de Israel en Uganda, Argentina o Palestina. El gran problema del sionismo es que pretende que un pueblo se establezca donde ya hay otro viviendo, y por lo tanto, supone implícitamente la expulsión del diferente. En nombre del sionismo se han cometido cientos de violaciones del derecho internacional y se han asesinado a miles de palestinos. El sionismo es la ideología subyacente a la ocupación de Palestina; no tiene nada que ver con el semitismo, que sería la mera pertenencia a la raza hebrea. El antisionista no rechaza a todos los judíos del mundo, sino que está en contra de que un pueblo, en este caso el israelí, ocupe ilegalmente y por la fuerza un territorio que no le pertenece.

* Genocidio: es el exterminio o eliminación sistemática de un grupo social, por motivos de raza, etnia, religión, política o nacionalidad. A lo largo de la Historia, ha habido muchos, desde el de los hugonotes en la noche de San Bartolomé, en Francia, el Holocausto, el armenio o el ruandés, al del pueblo palestino, que lleva 60 años sufriendo discriminación, violencia y apartheid.

* Ocupación: situación en la que actualmente se encuentra el Estado Palestino. Hay quienes consideran que Israel no tiene derecho a ningún territorio de Palestina, ya que se asentó allí por la fuerza, mientras que la postura mayoritaria llamaría ocupación a la presencia israelí de colonos y tropas más allá de las fronteras previas a la guerra de 1967.

* Teocracia: es aquel régimen político altamente influido por los poderes religiosos, y donde hay una clara identificación del poder político con una determinada religión. En la Ley de Retorno de Israel se otorga la nacionalidad israelí a todo aquel que profese la religión judía, lo que supone una clara discriminación en favor de una religión.
Los rabinos son escuchados por los políticos, y las leyes religiosas se convierten en derecho positivo y normas sociales, y como muestra, no hay más que observar la paralización del país los sábados. Por lo tanto, al igual que Irán o Arabia Saudí, Israel también es una teocracia.

* Terrorista: el aquel que impone la dominación medio del terror. Es susceptible de ser incluido en esta categoría conceptual, no sólo una persona, sino por supuesto, una banda armada o una organización más desarrollada, como un Estado. Por lo tanto, los colonos israelís, como Barruch Goldstein, son terroristas, al igual que lo es un estado que no duda en emplear la violencia contra los palestinos para perpetuar la ocupación. Cuando vuelva a hablarse de "lucha contra el terrorismo", si queremos ser justos, debería incluirse en esa agenda la lucha contra los colonos y contra el Estado de Israel.

Querido lector, no se moleste en conocer el verdadero significado de las palabras que los periódicos emplean a diario. Es más fácil seguir creyendo que hay buenos y malos, demócratas y terroristas...Continúe con su vivir acrítico y así le resultará más dulce el café

martes, 1 de diciembre de 2009

Licencia para matar

En el reciente libro "El pentateuco del rey" (Torat ha-Melej), compilación de fragmentos de la Biblia y el Talmud, comentados por dos célebres rabinos, "se justifica que un judío mate a los gentiles (no judíos) si sospechan que cuando crezcan serán malvados." Se permite causar un daño a los no judíos si es para evitar la maldad. Asimismo, se afirma que la vida de un judío es mucho más valiosa que la de alguien de cualquier otra raza.


Este tratado religioso ha sido escrito por dos rabinos, profesores de escuelas religiosas, uno en una colonia ilegal cerca de Nablús y el otro en Merkaz ha-Rav. Sus centros de enseñanza reciben generosas ayudas públicas y gozan de un programa de becas para quienes decidan estudiar allí, sin importar que se encuentren en un territorio que pertenece a otro Estado, el Palestino.

Lo que aquí vemos no es otra cosa que la doctrina de la "guerra preventiva" que en su día promovió George W. Bush y que ahora en Israel ha sido disfrazada con tintes religiosos. Su tesis principal es: mejor matarlos a todos ahora, antes de que uno de ellos pueda convertirse en terroristas.

Para la paz, lo esencial es la educación. Si los niños de Israel crecen bajo las enseñanzas de quienes abogan por matar al contrario por no pertenecer a la misma raza que uno mismo, la ocupación y la violencia persistirán. Si el odio es inyectado tan pronto, los hijos de los colonos serán aún más radicales y agresivos. Por eso, y por el cumplimiento de la declaración universal de derechos humanos, es preciso que el Estado israelí retire todas las ayudas públicas a estas escuelas, y si no lo hace, que se establezca un bloqueo internacional sobre Israel. Obama no puede seguir subvencionando este tipo de escuelas de racismo y odio.

Querido lector, quizás le interese saber que el libro salió a la venta por unos 5 euros al cambio, y se agotó en breves instantes. La sociedad israelí, por tanto, respalda las palabras de los rabinos más radicales. Dentro de Israel puede haber resistencia a la ocupación, pero no soluciones. Sin medidas internacionales, no habrá paz. De todos nosotros depende. Usted disfrute del café.

jueves, 26 de noviembre de 2009

La guerra del fútbol

Hace algunos años, alemanes y franceses, con el patrocinio de la FIFA, decidieron levantar un estadio de fútbol en el Bireh, a las afueras de Ramallah. Era un proyecto que se aprobó en 1981, autorizado por Israel. Su construcción efectiva no se llevó a cabo hasta 2008, cuando el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, puso la primera piedra. Acaba de ser terminado, y por fin la selección Palestina iba a poder disputar sus partidos oficiales en un estadio con capacidad para 8.000 personas.

Sin embargo, el Ministerio de defensa de Israel acaba de ordenarla demolición del estadio, porque sostiene que parte del mismo se encuentra en lo que desde los acuerdos de Oslo se conoce como "Zona C". En estos acuerdos, Cisjordania fue dividida en tres zonas, según el grado de control que se les otorgase a los palestinos, pero sin olvidar que tanto la Zona C como la A y la B están dentro del territorio palestino. Israel ha incumplido manifiestamente los acuerdos del Oslo, invadiendo la zona A cuando ha querido, y por lo tanto, éstos quedan ya sin validez, si tenemos en cuenta, por ejemplo, el artículo 60 de la Convención de Viena sobre el derecho de los tratados.

La verdadera razón que subyace tras esta repentina orden es evitar que la selección palestina de fútbol comience a disputar partidos en su propio estadio. Israel quiere jugar la Eurocopa y que los clubes israelís participen en las competiciones UEFA, y sin embargo niega a la selección palestina su derecho a jugar partidos como local.
No es ésta la primera vez que Israel actúa de esta forma. El 30 de marzo de 2006, el Estadio Nacional Palestino de fútbol, ubicado en Gaza, fue bombardeado por la aviación israelí, y tras ser reconstruido por la propia FIFA, el ejército israelí lo destruyó completamente en el mes de abril.

Dada la actual situación, quiero desde aquí pedir a todo el mundo que se movilice para que el estadio de Ramallah no sea derribado. No dejemos que los errores de la historia vuelvan a repetirse. Es preciso que la FIFA y la UEFA expulsen a Israel de todas las competiciones en las que participa hasta que no se revoque la orden de demolición del Estadio de Ramallah. En lugares ocupados, el fútbol se convierte en una gran pasión que libera temporalmente del sufrimiento. Por eso, la FIFA ha de actuar, en honor al fútbol y al fin de la ocupación.

Querido lector, usted no se preocupe por estas menudencias. Sé que la Champions League es más vistosa si juega el Macabbi Haifa, y que la Euroliga de baloncesto no sería lo mismo sin el Macabbi Tel Aviv. Por lo tanto, usted no se movilice, no envíe una carta de queja a la FIFA, porque a usted estas cosas no han de preocuparle. Síentese en el sofá, encienda la tele, y disfrute del fútbol mientras saborea un delicioso café.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Manual de destrucción y ocupación

Si quiere tener una casa en territorio palestino, y tiene usted la suerte de no ser musulmán, aquí le explicaremos cómo hacerlo.

PASO 1: Hay elegir el lugar a ocupar. Ha de ser un lugar estratégico, a poder ser en lo alto de una colina o por el que pasen grandes cantidades de aguas subterráneas. No es un problema que haya enemigos cerca, pues todo asentamiento viene con vigilancia incluida.

PASO 2: Consiste en que algún juez israelí decrete que las casas palestinas situadas en el lugar que usted ha elegido han de ser destruidas. Aquí hay varias modalidades: puede ser que el primer titular de la casa haya fallecido y que se haga pagar a los herederos el impuesto de sucesiones. Para ello necesitarían ir a cualquier oficina tributaria de Israel. Como son palestinos y tienen prohibida la entrada en Israel, no podrán ir a abonar esa cantidad, y por lo tanto la propiedad pasa a manos del Estado Israelí.

Otro modelo consiste en enviar un grupo de colonos a que ocupen la casa palestina cuando sus moradores no se encuentren en ella, y que la defiendan desde ese momento con las armas. Cuando llegue el juez, argumentarán que un antepasado suyo residió allí en tiempos bíblicos, y que por lo tanto tienen derecho a vivir allí. El juez israelí se acogerá a este razonamiento, demostrando que Israel es el único lugar del mundo donde se acepta la Biblia como título de propiedad válido. Esta variante es especialmente aconsejable en los territorios cercanos a Khalil -Hebrón-.

PASO 3: Tras la sentencia judicial, un bulldozer -preferentemente de la marca norteamericana Caterpillar- destruirá las casas palestinas de ese enclave. Puede que algún activista del Comité Israelí contra la Demolición de Casas trate de impedirlo, pero pronto serán disueltos por el ejército de Israel.

PASO 4: El cuarto paso es la declaración del Gobierno de Israel, de que ha decidido construir casas en un lugar en territorio palestino que actualmente se encuentra vacío. (Pulse aquí para ver un ejemplo) Por gentileza del Estado, se asfalta la zona, se le dota de alcantarillado e iluminación, así como una torreta se seguridad controlada por el propio Ejército.

PASO 5: Quien quiera vivir allí, ya sólo tendrá que pagar los materiales para su casa, y obtendrá la licencia de forma rápida y barata.

Querido lector, si piensa cambiar de casa, ha visto que ahora tiene una buena oportunidad para hacerlo. La foto que ve fue tomada este verano a las afueras de Belén. Como habrá podido intuir, se trata de una casa palestina recién destruida. (Paso 3) Si se da prisa, puede que llegue a tiempo para instalarse en el lugar. Hasta entonces, relájese y disfrute en su actual vivienda de un dulce café.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Un día para reflexionar

Hoy se cumplen 20 años desde la caída del muro de Berlín. El tono de celebración se adueñará de todas las portadas de los periódicos. Estoy de acuerdo en que el 11 de noviembre de 1989 es un día para recordar con alegría. Miles de berlineses pudieron reencontrarse con sus familiares, y cayó el infame hormigón que partía en dos la ciudad. Se terminó con el sufrimiento que supone estar separado por tan deleznable construcción, y por una vez, ganó el sentido común.

Sin embargo, hoy no deberíamos celebrar nada. Tras haber visto lo maravilloso que es vivir sin un muro que divida a las personas, no parecemos haber aprendido que todos aquellos que viven separados por un muro sufren, con independencia de su nacionalidad. Hemos seguido construyendo muros: en Melilla -España-, en la frontera norte de México -USA-, y cómo no, en Palestina - Israel-.

Por eso, me niego a celebrar nada hasta que el pueblo palestino deje de vivir en un ghetto, aislado por un muro construido en un 80% en territorio palestino, y condenado por la Corte Internacional de Justicia. Miles de kilómetros de separación, hormigón, alambrada, torres de vigilancia, miles de soldados, palestinos asesinados casi semanalmente por manifestarse cada viernes de forma pacífica contra la barrera de la vergüenza, campesinos separados de sus tierras, familias divididas, árboles destrozados... Todo ello con una finalidad encubierta: la conquista de Palestina, que Israel está llevando a cabo, bajo el lema "abarcar el mayor terreno posible, con el menor número de palestinos posible".

Querido lector, a pesar de que Israel vulnera el derecho internacional y los principios morales más básicos, no deje que la culpa le invada. Usted ya hizo bastante en su día, manifestándose contra el comunismo y el muro de Berlín. El muro de Palestina que lo tiren otros, si acaso. Y que otros celebren los 20 años de su caída. Usted festeje este aniversario que hoy se nos presenta y disfrute del café.

sábado, 7 de noviembre de 2009

David contra Goliat


Las agujas del reloj indicaban que ya habían pasado las 10 de la mañana. Íbamos camino de Khalil -Hebrón-, cuando tuvo lugar esta escena. Mis manos temblaban al hacer la foto. Un checkpoint israelí, cámaras apuntando a un anciano palestino subido en un burro, que se dirige a buscar agua a una aldea cercana. Soldados armados se esconden por estas zonas. Hay tensión en el ambiente.

El señor mayor lo sabe. Es consciente de que cualquier mínimo movimiento sospechoso que haga le puede costar la vida. O quizás baste con que un soldado coja una borrachera, como es habitual en estos chavales de 18 años que son enviados al frente y que se buscar evadirse del aburrimiento que genera la poca peligrosidad de la mayoría de poblados palestinos. La existencia de este hombre pende de un hilo que puede romperse cualquier día.

Querido lector, la realidad del pueblo palestino es esta: cámaras, cañones y alambres de espino, cuando no cárcel, muerte e impotencia. Pero no se preocupe, que no todo el mundo sufre. Si usted va a Israel, podrá circular tranquilamente. Le recomiendo que vaya a evadirse a cualquier ressort de la zona ocupada del Mar Muerto, o de ese Benidorm de Oriente Medio que es Tel Aviv. Allí podrá disfrutar de playas sin alambradas y de un ambiente frestivo casi permanente. Y usted, como la mayoría de israelís hoy día, podrá olvidarse de que existe un conflicto.

Hasta que decida ir a Israel, relájese en su casa. Por ejemplo hoy, mientras el señor de la foto se desplaza, como cada día, a buscar agua entre cámaras de seguridad y fusiles, usted puede poner agua en la cafetera, dejar pasar unos minutos y disfrutar de un delicioso y dulce café.