domingo, 10 de enero de 2010

Irving Moskowitz, un millonario que colabora con la ocupación

El Comité de Planificación y edificación de Jerusalén acaba de aprobar la construcción de otro asentamiento más en zona palestina. En concreto, se construirán tres edificios de cinco plantas en el barrio árabe de Shuafat, al noreste de Al Quds, junto a la carretera que va hacia Ramallah. En estas viviendas, financiadas por el multimillonario judío Irving Moskowitz, está previsto que vivan cómodamente unas 50 familias judías. Es curioso que en Shuafat también hay un campo de refugiados palestinos, en el que viven hacinadas más de 20.000 personas.

No es la primera hazaña sionista de Moskowitz. De hecho, este mecenas de la ocupación, se hizo famoso hace por la compra del emblemático hotel Sepherd, situado en el Al Quds, el Jerusalén palestino. Este hotel fue originalmente una villa construida para el gran Muftí de Jerusalén y durante los años 40 se convirtió en el lugar en el que se reunían las élites de la ciudad. Tras la guerra de 1948, pasó a control jordano, y se convirtió en un hotel para peregrinos, el Shepherd. En 1985 fue comprado por Moskowitz, y hace unos meses se aprobó el plan para derribarlo y construir en su lugar un asentamiento para judíos.
Moskowitz nació en 1928 en New York, y tiene su base de negocios en Florida. Se hizo rico con su red de hospitales y con sus casas de apuestas. Es el fundador de la Fundación Moskowitz y por otorgar el premio Moskowitz del sionismo. Pero sobre todo, se le conoce por esta política de financiación de asentamientos por todo el Estado Palestina, y sobre todo en su capital, Al Quds.

Ante las acusaciones de los estadounidenses por entorpecer el proceso de paz, respondió en en el Washington Post, diciendo "Si el proceso de paz es incapaz de digerir la presencia de 50 familias judías más a unos pocos metros del muro occidental y apenas a una milla del Hotel Rey David, entonces su fragilidad no tiene remedio".

Desde este blog queremos pedir la sanción a Moskowitz, como inductor y subvencionador de la ocupación palestina, contraria a las leyes internacionales. Estados Unidos debería tomar medidas legales para que este multimillonario inmoral terminara con sus actividades de destrucción de la memoria palestina y extensión de los asentamientos ilegales, que hacen cada vez más difícil la existencia del Estado Palestino.

Querido lector, espero que este post le permita hacerse una idea de la calaña de la gente que está detrás de la ocupación israelí, y que anote este nombre en su cabeza, para hacerle boicot si alguna vez se le presenta en su vida de consumidor alguno de sus productos. Aquí le dejo un interesante vídeo sobre Moskowitz. No lo vea, no es recomendable aumentar sus remordimientos. Feliz café.

martes, 5 de enero de 2010

Un año de impunidad israelí

Ha pasado ya un año desde el genocidio israelí en Gaza; ha sido un año de impunidad absoluta. Entre diciembre de 2008 y enero de 2009, el grupo terrorista israelí, conocido comunmente como "ejército de Israel", segó más de 1400 vidas palestinas, la mayoría de ellos civiles. Eran niños, mujeres, ancianos, que sólo querían tener, al igual que todos los seres humanos, el derecho a existir.
De los 1400 palestinos asesinados por Israel, sólo uno era un alto mando de Hamás. Además, 5000 personas resultaron heridas por esta operación militar, que algún general bautizó como "Plomo fundido". Por la parte israelí murieron 13 personas, soldados mayoritariamente, y por fuego amigo.

Las bombas israelís destruyeron además una escuela de la ONU, lo que causó 40 muertos; también se derribaron hospitales, casas particulares, centros sociales y mequitas. Israel empleó para perpetrar su barbarie fósforo blanco, una materia que al entrar en contacto con el tejido humano produce heridas incurables. En la foto de arriba pueden verse las consecuencias.

Un comité de las Naciones Unidas estudió el genocidio, del que salió el conocido
como Informe Goldstone, en el que de forma algo ambigüa se condenaba al Ejército de Israel y a Hamás por crímenes de guerra. Este informe fue aprobado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

El siguiente paso se dio el pasado mes de octubre, cuando la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución solicitando a Ban Ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas, que transmita al Consejo de Seguridad el informe Goldstone, y éste a su vez lo envíe a la Corte Penal Internacional. El documento fue aprobado por 114 votos a favor, 18 en contra y 44 abstenciones. Los votos negativos fueron de Israel, Estados Unidos -ese "maligno antisemita" llamado Obama-, Australia, Canadá, República Checa, Alemania, Hungría, Italia, islas Marshall, Nauru, Micronesia, Países Bajos, Palau, Panamá, Polonia, Eslovaquia, Macedonia y Ucrania.

Como es sabido, el Gobierno español volvió a ponerse del lado de los poderosos, plegándose a los intereses de Israel, y se abstuvo en la votación del informe.

Tras conocer la aprobación del informe, el colono racista y Ministro de Exteriores de Israel, Lieberman, declaraba: "Estoy satisfecho, ya que 18 países en la vanguardia de la democracia mundial y que son mayoría moral votaron en contra y 44 se abstuvieron. Ya sabíamos el resultado de antemano, dada la mayoría automática del bloque de países árabes y no alineados de la ONU, que siempre votan contra Israel"

En estas declaraciones puede verse el poco respeto que Israel siente por las decisiones de la ONU, y por el principio de igualdad en las relaciones internacionales. Es algo esperpéntico que un Ministro de Exteriores haga distinciones entre países y que confiera más importancia al voto de unos frente al de otros.

Pero no nos vayamos por las alturas del poder. Descendamos al terreno árido de la franja de Gaza, donde miles de familias quedaron destrozadas. 1400 esperanzas truncadas. Antes del bombardeo, el 60% de la población padecía desórdenes mentales post-traumáticos, como consecuencia de las bombas y la ocupación. Tras el genocidio, nadie ha podido siquiera entrar a calcularlo de nuevo.

Hoy, día de la cabalgata de reyes, un millón y medio de personas siguen allí encerradas en la cárcel más grande del mundo. Israel impide la entrada en la franja, con la complicidad del corrupto régimen egipcio del dictador Hosni Mubarak. La falta de agua y la desnutrición se hacen cada vez más insoportables. Las enfermedades se multiplican, y los colegios y hospitales no pueden ser reconstruidos, porque Israel no permite la entrada de material de construcción.

Querido lector, le felicito, de verdad, por su capacidad de olvidarse las tragedias de la humanidad. Estoy seguro de que en unas horas, ya no se acordará de la cara del niño palestino quemada por el fósforo blanco. Dentro de un rato, usted disfrutará junto con su familia de la cabalgata y los regalos, y en su mente ya no habrá sitio para quienes no tienen reyes, ni derecho a la educación, ni agua que beber. Feliz roscón y feliz café.

viernes, 1 de enero de 2010

Respuesta al embajador de Israel en España

Esta es mi respuesta al artículo "Israel, Estado judío", de Rafael Schutz:

Sr. embajador:

Tras leer el artículo que escribió usted el día 30 de diciembre en el diario Público, me veo obligado a dirigirme a usted para poner de manifiesto mi disconformidad con sus palabras, que en muchos casos no se ajustan en absoluto a la realidad.

En primer lugar, argumenta usted que el pueblo judío se ha visto amenazado y perseguido a lo largo de la Historia, y que por lo tanto, ello justifica el derecho a tener un Estado propio, sin importar que en el territorio donde ustedes desean ese Estado viva otro pueblo desde hace mucho tiempo, el palestino.

En cualquier caso, si el criterio que otorga el derecho a un Estado es el haber sido perseguido, ¿no cree usted que los gitanos, los ateos, los comunistas o los homosexuales también tienen derecho a un Estado propio? ¿Y por qué no los kurdos, los saharauis o los palestinos?

Por otra parte, dice usted que Israel es el “hogar del pueblo judío” no en un sentido religioso, sino tradicional. Esta afirmación es radicalmente falsa. Las leyes religiosas rigen de facto en muchos lugares de Israel. Por ejemplo los autobuses no circulan los sábados. Eso no es tradición, sino ley religiosa. ¿Y qué me dice de la separación de hombres y mujeres en algunas aceras del Jerusalén israelí? Esto tampoco es tradición, es imposición de la ley religiosa.

No comprendo cómo puede decir que “no hace falta ser religioso practicante para participar de la cultura judía contemporánea”. Habla usted de igualdad de derechos entre religiosos y no religiosos. Sin embargo, veo que se olvida de la Ley del Retorno, que en su artículo 1 dice que todos los judíos tendrán el derecho al aliyah, y que en su artículo 4B define “judío” como “persona nacida de madre judía o que se haya convertido al judaísmo, y que no sea miembro de ninguna otra religión”. Es algo sin precedentes que las leyes de su propio país contradigan las palabras de un embajador, quien trata de maquillar de tradición lo que es pura religión, con el objetivo de convencer a lo que él llama, “el progresismo español”.

¿Cómo es posible que exista igualdad entre judíos religiosos y no religiosos, si para acceder al derecho primero y más básico, como es la ciudadanía, procediendo de un país extranjero. es preciso profesar la religión judía?

Más impactante aún me resulta su afirmación de que el Estado de Israel se ve seriamente amenazado, y que “el mundo ha de reconocer el derecho de los judíos a tener un Estado propio.” ¿Acaso no es suficiente reconocimiento el que Israel sea un Estado miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas? Nadie pone en duda el reconocimiento del Estado de Israel dentro de las fronteras establecidas por las Naciones Unidas antes de 1967. Lo que sería intolerable es que el mundo reconociese además las conquistas violentas e ilegales que Israel y sus colonos terroristas han realizado al margen de la comunidad internacional.

Y ya que hablamos de estados amenazados y no reconocidos por el mundo, me viene a la mente el Estado Palestino, que aún no ha sido reconocido ni por Israel, ni por los países de la Unión Europea ni por Estados Unidos. Me parece que dice muy poco de la coherencia del Estado de Israel, el que acuse a Irán o Hamás de no reconocer el derecho de Israel a existir, cuando Israel jamás ha reconocido al Estado Palestino. Un Estado Palestino cuya integridad territorial se está viendo seriamente amenazada por la construcción de un muro que ha sido reiteradamente condenado por las Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia, y por un corredor israelí que separa Ramallah de Belén, partiendo en dos Cisjordania.

En definitiva, a pesar de que la teocracia no sea el régimen preferido por Europa, ningún país europeo ha dudado en reconocer la existencia del Estado judío de Israel, por lo que no tiene sentido el victimismo israelí en este caso. El paso que Europa debe dar ahora es reconocer un Estado Palestino para el pueblo palestino, a poder ser de carácter aconfesional, en el que convivan musulmanes y cristianos, como lo hacen hasta ahora -y judíos si así lo desearan-; un Estado Palestino al que puedan retornar los millones de palestinos que Israel ha expulsado de su tierra; que conviva pacíficamente con Israel, dentro de las fronteras previas a 1967 y con Jerusalén/Al Quds como capital común.

(El primer post de este año va dedicado a Ignacio Solar, una de las personas más íntegras y lúcidas que conozco y sin cuya ayuda no sería posible este blog.)

miércoles, 30 de diciembre de 2009

2010: la paz en la encrucijada

Acompáñeme un momento con su imaginación: de repente, miles de españoles deciden asentarse en distintas zonas de Portugal, por ejemplo, en las desembocaduras de los ríos Duero y Tajo. Estos ciudadanos declaran esos territorios pertenecientes a España, invocando un antiguo Cantar de Gesta, en el que unos caballeros españoles conquistaron la zona. Los campesinos portugueses, indignados ante la repentina e injusta pérdida de sus terrenos más fértiles, deciden tomar las armas para combatir como puedan a los invasores españoles. Ante esta situación, la Comunidad Internacional condena unánimente el terrorismo portugués, y pide al gobierno de Portugal que controle a sus súbditos, para que no desencadenen una guerra atacando a los nacionales de otro estado. El ejército español, con las armas que le regala Estados Unidos y la Unión Europea, se desplaza a la zona para encargarse de la seguridad de los colonos, mientras que el Gobierno español construye un muro en mitad de Portugal para proteger a los españoles...Esta situación no es real, pero tampoco surrealista. En los territorios entre el Mediterráneo y el Jordán está sucediendo algo similar. Desde 1967, el ejército israelí y los colonos han ido añadiendo territorios al Estado de Israel de forma ilegal. Más de 450.000 colonos viven ya en Cisjordania y Jerusalén Este, desafiando las fronteras establecidas por las Naciones Unidas.

Tras un camino de 41 años de crecimiento territorial, hemos llegado al punto en el que hay que elegir uno de los dos senderos que se nos ofrecen y no podremos ya retroceder. Para que Israel pueda seguir siendo un Estado judío y democrático, es necesario que exista un Estado Palestino, y ahora veremos porqué.El Estado de Israel está basado sobre dos principios fundamentales que le dotan de un carácter diferenciado en su latitud: democracia y judaísmo. Si el ejército y los colonos ocuparan todo el territorio de Palestina, 3,5 millones de palestinos quedarían dentro de ese territorio -además de los varios millones de refugiados que no tendrían a dónde volver-. Ante esta situación caben dos posibilidades: la primera es que se les integre en el Estado de Israel con plenos derechos políticos. La consecuencia sería que, dada la alta tasa de natalidad palestina, en poco tiempo los musulmanes de nacionalidad israelí superarían a los judíos, e Israel tendría un presidente palestino y musulmán. La segunda opción es que los palestinos quedaran en una especie de limbo legal como ciudadanos de segunda a los que se animaría para que dejaran el país y por tanto, el Estado dejaría de ser democrático. Como se ve, ninguna de las dos soluciones es viable para Israel.

En cuanto al Estado Palestino, y hé aquí lo novedoso del momento que atravesamos, está dejando de ser realizable. Con el nuevo plan de construcción de asentamientos israelís, que llegarían de forma continuada hasta Jericó, separando Ramallah de Hebrón, Cisjordania quedaría dividida en dos partes, lo que unido a la imposibilidad de contactar con Gaza, haría impracticable la existencia de un estado en esas condiciones. El único desenlace posible sería, de nuevo, un sólo Estado.

A una de las partes en conflicto, Israel, cuya superioridad militar es innegable, no le interesa detener las conquistas, ya que tanto los religiosos como los militares se ven beneficiados por la ocupación. La otra parte, Palestina, no tiene los medios necesarios para plantar cara a Israel y exigir un Estado. En tal situación, sólo la intervención de un tercero más poderoso que Israel puede hacerle ceder. Hasta ahora, ningún presidente de Estados Unidos ha querido actuar en favor del Estado palestino.

Por tanto, la oportunidad que se nos presenta con el nuevo año, es la última, y el tiempo apremia. A Obama le quedan 3 años, a lo sumo 7, durante los cuales Israel tratará de sobrevivir cómo pueda, mediante maniobras de distracción, como la eterna discusión sonre la congelación de los asentamientos. Una alternativa solución podría ser el plan que propuso este verano Javier Solana: tras las elecciones palestinas de 2010, quien salga elegido Presidente, se ha de presentar ante la ONU y pedir la membresía de Palestina. Cuando la propuesta llegue al Consejo de Seguridad, Obama no utilizaría su derecho de veto, y Palestina se convertiría en un Estado miembro de pleno derecho. En este caso, sería más difícil para Israel justificar su intromisión en las fronteras de 1967, y el Consejo de Seguridad podría ordenar el envío de tropas de pacificación a la zona, ya que un Estado miembro estaría ocupando ilegalmente a otro estado miembro.Pero rompamos este castillo en el aire que acabamos de construir y volvamos a la realidad. España, al igual que Estados Unidos, Alemania o Francia, aún no ha reconocido al Estado Palestino. El Presidente Zapatero, en un discurso bastante hipócrita, hablaba hace poco en la cumbre del G-20 de la importancia de que el mundo reconozca al Estado Palestino, cuando ¡su país aún no lo ha hecho!

En conclusión, el año 2010 va a ser decisivo en el devenir de la ocupación israelí. O bien el mundo, con Obama al frente de la mayor potencia mundial y Zapatero liderando la Unión Europea, opta por aceptar en la ONU al Estado palestino, y actúa -no sólo habla- para que se retiren los asentamientos y Palestina tenga plena soberanía dentro de las fronteras del 67, o bien Israel habrá conseguido su propósito de dominar todo el territorio hasta el río Jordán. En este último caso, los palestinos quedarían recluidos en sus aldeas, sin poder circular libremente por el que debería ser su país. Es decir, podemos optar por el compromiso, la determinación y la responsabilidad moral, o por la indiferencia ante el sufrimiento de todo un pueblo.

Querido lector, le deseo que en el nuevo año, los problemas del mundo no se conviertan también en suyos, y pueda usted gozar de buena salud y de abstracción del sufrimiento ajento. Feliz próxima vuelta de la tierra alrededor del sol, y feliz café.

martes, 29 de diciembre de 2009

Navidad en Wall Street....

O mejor dicho, "Hanukah en Wall Street", pues como se puede ver en la foto, este año Wall Street ha decidido colocar dos candelabros judíos en su fachada como adornos navideños. Asimismo, pueden verse decoraciones navideñas de la religión judía por toda la ciudad, puestas por el Ayuntamiento de Nueva York.

Hé aquí una prueba más del trato de favor que reciben los judíos en el mundo occidental. Estados Unidos se las intenta dar de pluralista religioso, cuando la realidad es que se ven cruces y candelabros, pero ni una media luna musulmana. Con esto no queremos decir que nos parezcan mal los adornos navideños con motivos religiosos judíos (nos parecen mal todos los adornos por el gasto innecesario de luz que suponen), sino que la imagen esa que a veces se quiere dar de que los judíos necesitan su Estado porque están mundialmente perseguidos, es radicalmente falsa.

Querido lector, espero que borre de su mente la imagen del judío acosado y odiado por el mundo. En la actualidad, Occidente es prosemita, prosionista, antiárabe y antipalestino. Quizás no los ciudadanos, pero sin duda, sí los principales dirigentes mundiales. Para que se dejen de confundir términos, y tengamos unos gobernantes prosemitas, antisionistas y propalestinos, es precisa la presión desde abajo, empezando por usted y por mí. Que pase unas buenas vacaciones despreocupadas, y feliz café.

sábado, 26 de diciembre de 2009

En el portal de Belén...

Según la división de terreno establecida por las Naciones Unidas y aceptada internacionalmente desde 1967-salvo por el Estado de Israel-, la municipalidad de Belén se extiende por un área de 658 km cuadrados, desde la frontera oeste con Israel hasta el Mar Muerto. En esta zona viven 168.000 palestinos. La ciudad de Belén es un gran centro económico, formando parte del corredor del Sur, que integran además Al Quds -Jerusalen- y Ramalah, y donde se concentra el 35% de la actividad económica palestina.
Además, Belen es un lugar de peregrinaje, porque es allí donde la cultura popular cristiana supone que nació Jesucristo y por las celebraciones navideñas que tienen lugar en la basílica de la Natividad. Por primera vez en 2009 años de Cristianismo, existe una barrera física que impide ir entre Belén y Jerusalen, ya que Israel acaba de terminar la construcción del muro de la Zona norte, que separa ambas ciudades santas.

En la municipalidad de Belen, Israel ha erigido 32 barreras físicas que rodean la ciudad, incluidos puestos de control y bloqueos de carreteras que impiden la libertad de circulación de mercancías y personas. Asimismo, en este área hay 19 asentamientos israelís y 16 puestos puestos de avanzada, en los que viven un total de 86.000 colonos. Tan sólo el 13 por ciento de las tierras comprendidas en la gobernación de Belén se encuentra bajo control palestino.

En febrero de 2009, Israel declaró unilateralmente que 1.700 dunums (1 dunum=1.000 metros cuadrados) de tierras pertenecientes a la aldea palestina de Artas, al sur de Belén, pasaban a ser "tierras estatales" destinadas a la expansión futura del asentamiento de Efrata.

Los principales asentamientos de la municipalidad, tales como Har Homa, Betar Illit, Efrat, Geva'ot y Bat'Ayin, tienen planes de expansión que pronto se llevarán a cabo. De la misma forma existen planes para construir un nuevo asentamiento llamado Gi'vat Yael en la zona de Al Walaja.

Mientras el mundo mira para otro lado, Israel va acercándose más y más a su objetivo de hacerse con el control total de la turística y rentable ciudad de Belén. En la actualidad acaba de completar el cerco mediante asentamientos y checkpoints. Ahora toca expandirse y ahogar a la población palestina, para que muera de hambre y sed.

Entonces, los palestinos más decididos, viendo que sus padres van muriendo de inanición, cogerán las armas y se inmolarán ante los soldados israelís. Esta será la excusa perfecta y definitiva para que el ejército israelí entre en la ciudad, hasta la mismísima Basílica de la Natividad. Luego establecerá un puesto de control permanente en el centro urbano. Más tarde lo dividirá en dos partes, una palestina y otra israelí, y luego le irá comiendo terreno a la zona palestina. Comenzarán las demoliciones de casas palestinas, a la par que vendrán nuevos colonos a instalarse en el centro de la ciudad de Belén. Los palestinos más peleones seguirán resistiendo, y el resto emigrarán a otras ciudades. Los antiguos palestinos que vivían allí pasarán a ser llamados "terroristas" o "animales que no saben convivir en paz", y serán expulsados de la ciudad.

En definitiva, de aquí a 10-15 años, Belén será una ciudad israelí, y el mundo entero se someterá a la política de hechos consumados de Israel sin rechistar. Ni siquiera El Vaticano parece dar señales de vida ante la política israelí de aislar los lugares santos del Cristianismo.

Querido lector, feliz Navidad. Cante usted muchos villancicos, y piense en el Belén de hace 2009 años, que seguro que aunque había persecuciones de niños, no era tan trágico como el actual. Y tras unas buenas comilonas navideñas, disfrute de su café.

martes, 22 de diciembre de 2009

No podemos olvidar

El período festivo que se abre hoy con el sorteo de la lotería, y que durará hasta el 6 de enero, no puede hacernos olvidar que hoy, como todos los días, habrá miles de palestinos que no podrán reencontrarse con sus familias porque se darán de frente con el muro que Israel ha construido en el Estado Palestino o que quedarán atrpados en algunos de los numerosos checkpoints israelís que hay a la salida de las ciudades palestinas. Feliz café.