lunes, 7 de junio de 2010

Pequeños ejemplos a seguir

Las reacciones de la sociedad civil mundial a los asesinatos perpetrados por las fuerzas de ocupación israelís van sucediéndose. La indignación es máxima, y las respuestas deben ser contundentes. Hé aquí algunos ejemplos de ciudadanos que no se resignan, y que harán todo lo que esté en sus manos por presionar al Estado terrorista de Israel para que ponga fin a su ocupación ilegal.

En Suecia, los sindicatos de estibadores han decretado el boicot a los productos que vengan de Israel. Desde el 14 de junio y hasta el día 25, no se aceptará ningún producto que proceda del Estado ocupante.

El ministerio de Defensa noruego iba a organizar unas jornadas sobre operaciones especiales en Oslo, en las que participaría un Coronel del ejército israelí. Como protesta por los viles asesinatos cometidos, se ha cancelado la conferencia.

Por su parte, el cantante británico Elvis Costello canceló sus dos conciertos previstos en Israel para el mes de mayo, como protesta por el trato que Israel da a los palestinos, antes incluso del asesinato de los 9 activistas internacionales. Después de esta masacre, otros grupos, como Pixies, Claxons o Gorillaz han anulado sus actuaciones en Israel.

Y aquí, en España, esta misma mañana se celebraban unas jornadas hispano-israelís, organizadas por la Universidad Autónoma de Madrid, a las que tenía previsto acudir uno de las personas con menos escrúpulos que conozco: Raphael Schutz, embajador de Israel en España. Ante las intensas protestas de más de 300 estudiantes y profesores, el embajador ha decidido que era más conveniente no dar la cara y cancelar su visita. Además, los estudiantes irrumpieron en la sala durante las conferencias y al final han tenido que suspenderlas.

Sin embargo, nada de esto es suficiente. Sin ir más lejos, esta noche, las fuerzas de ocupación israelís han asesinado a cinco palestinos. Por eso, más allá de estos actos esporádicos en el plano simbólico-cultural, es preciso que rompamos relaciones económicas con Israel hasta que no cesen sus políticas de violencia y ocupación. Y ese Boicot no será llevado a cabo por antisemitas o antisionistas, sino por demócratas y pacifistas, que desprecian la violencia y que no quieren tratar con terroristas. Aquí tenéis un listado de empresas israelís o con vínculos estrechos con Israel, que venden sus productos en España: http://www.nodo50.org/csca/palestina/campanya_boicot-2002.html

Pd. Querido lector. Usted sólo es uno en el mundo, así que no puede cambiar nada. Total, ni se va a notar. Permanezca sentado en su sofá, y que sean otros los que luchen por causas lejanas como la del pueblo palestino. Usted descanse y tenga un feliz café.


domingo, 6 de junio de 2010

Fotos del cargamento de la "Flotilla de la Libertad"

Por desgracia, voy a tener que seguir escribiendo. Hacen falta millones de voces que denuncien el atropello internacional que está cometiendo el Estado de Israel, manteniendo a todo un pueblo en el campo de concentración más grande del mundo: Gaza.

Mi deseo de hoy es que todo el mundo vea lo que los soldados-terroristas del Estado de Israel encontraron en los barcos tras atacar la flotilla y asesinar a algunos de sus integrantes:









lunes, 8 de marzo de 2010

Caso Brita: una sentencia histórica

El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas acaba de decidir, en una sentencia que esperemos se convierta en doctrina asentada, que los productos elaborados en los asentamiento israelís no entran bajo el Tratado Comercial Unión Europea-Israel.

La empresa alemana Brita, que comercializa bebidas que compra a una compañía con sede en el asentamiento de Mishor Adumin, solicitó al entrar los productos en Alemania los beneficios aduaneros que se conceden a los productos israelís. El asunto llegó a la Corte de Hamburgo, y ésta preguntó al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas sobre la interpretación del Tratado Comercial.

En su decisión, vinculante para todos los Estados miembros de la Unión, el Tribunal se pregunta por el ámbito territorial al que se aplica el Tratado, para concluir que Israel está limitado por las fronteras previas a 1967, y por lo tanto, los enclaves que han sido colonizados con posterioridad y en violación flagrante del derecho internacional, no pueden beneficiarse de este régimen aduanero favorable.

Además, con el objetivo de evitar manipulaciones por parte de los vendedores israelís, el Tribunal declara que Israel, como parte contratante de un tratado, y en virtud de las exigencias de la buena fe contractual, está obligado a especificar en todo momento dónde han sido elaborados los productos, si en un asentamiento o en un lugar dentro de las fronteras de 1967, y a dar información suficiente para poder determinar el lugar real de producción.

Celebramos enormemente esta decisión, y esperamos que si Israel no cumple a partir de ahora con su deber de información, la Unión Europea opte por la finalización del Tratado por motivo de incumplimiento de una de las partes.

Querido lector, siento mucho que el café que usted compraba, producido en asentamiento israelís, se vaya a encarecer ahora que ya no podrá beneficiarse de los privilegios aduaneros. Esto sí que merece su indignación, hasta que se revierta esta fatídica decisión. Y cuando eso pase, podrá usted disfrutar de un ilegal y delicioso café.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Una breve reflexión

¿Qué hubiera pasado si agentes del algún Estado árabe hubieran penetrado ilegalmente en el territorio bajo dominio de otro Estado para secuestrar ilegalmente a una cooperante española, cuyo único delito es no soportar los abusos que se cometen contra la población civil? A buen seguro, quien tal cosa hiciera, sería tachado de integrista, terrorista y antioccidental, a la para que tendría el honor de ser incluido de inmediato en el Eje del Mal.

Sin embargo, como quien secuestra, abusa, coarta las libertades y vulnera flagrantemente los derechos de los ciudadanos es el Estado de Israel, lo llamamos "detención preventiva", "acciones estratégicas en pos de la seguridad" o simplemente "autodefensa".

Vaya hoy aquí mi más sincero apoyo para la cooperante española, que hace unos días vio cómo milicianos armados del Estado terrorista de Israel irrumpieron en su casa de Ramallah y la secuestraron, sin que el Ministro de Exteriores de su país hiciera nada por evitarlo. Seguramente estaría demasiado ocupado condenando las acciones de los terroristas mauritanos de Al Qaeda, que no sólo secuestran españoles, sino que además no tienen intereses económicos compartidos con España, y por lo tanto no hace falta vestirse de hipócrita en esos casos. Feliz café.

miércoles, 27 de enero de 2010

El dia del Holocausto

Hoy es un día de esos que están cuidadosamente guardados en la memoria colectiva, pues hace 65 años, el 27 de febrero de 1945, se liberó el campo de concentración de Auschwitz. Por eso, hoy se conmemora el día de las víctimas del Holocausto. Esta gran tragedia humana, en la que asesinó varios millones de personas, principalmente judíos, ateos, homosexuales y gitanos, merece ser recordada para que no vuelva a repetirse. Hombres y mujeres fueron encerrados en masa en campos de concentración, por el mero hecho de pertenecer a una etnia, no creer en Dios o tener una orientación sexual distinta a la de la mayoría. El máximo de sufrimiento humano fue rebasado con creces.

La banalización de la muerte, la racionalidad instrumental, el desconocimiento de las verdaderas dimensiones que eso tenía, un antisemitismo que se extendía por el mundo, y un colaboracionismo que incluyó no sólo a alemanes sino también a muchos judíos, los llamados Kapos, supusieron uno de los episodios más penosos de la historia de la Humanidad.

Esperemos que nunca más se vea el ser humano sometido a tales humillaciones por parte de sus semejantes. La percepción de los grupos étnicos o sociales que padecieron en mayor medida esta barbarie han cambiado. Así, la ola de antisemitismo hace mucho que se detuvo en las Playas de Normandía, y los países más poderosos a escala internacional tienen relaciones preferentes con Israel. Los judíos viven como uno más en Estados Unidos, Alemania, y hasta en nuestra Sepharad. La homosexualidad y el ateísmo van haciéndose un hueco en el cajón de la normalidad y los gitanos no parecen correr serios peligros existenciales, a pesar de que muchos de ellos malviven en barracas de las afueras de las ciudades.

Ahora el mundo lo habitan otros ciudadanos, y para nada hay que dejar que esos hechos ya pasados sirvan para configurar las relaciones mundiales actuales. Al igual que a nadie se le ocurriría no negociar con Alemania por haber perpetrado el Holocausto hace muchos años, tampoco hay que tragarse la mentira de que los judíos -ni Israel- corren peligro. Desde luego que hay gente, como Le Pen o el difunto Haider, que prefieren no tener que ver a los judíos, pero les pasa eso mismo con los árabes, los gitanos y todo inmigrante en general, que ensucie la limpieza de su sangre nacional.

También hay presidentes, como el de Irán, cuyas patéticas palabras negacionistas deben ser condenadas. Pero de ahí, a inferir un riesgo serio para los judíos, siquiera para Israel, hay un trecho. Hasta ahora, el único país que ha utilizado la bomba atómica para asesinar vil e indiscriminadamente, ha sido Estados Unidos, contra los japoneses. Parece ser que sólo vemos ese riesgo de extinción de un grupo cuando las amenazas son a Europa, Israel o Estados Unidos. Carecemos de capacidad de empatía, pero siendo objetivos, hay otras poblaciones con mucho mayor riesgo de sufrir catástrofes humanitarias, causadas por los humanos del S.XXI, que Israel, por mucho victimismo que Simon Peres quiera mostrar, advirtiéndonos de que una segunda Shoa es posible. Los iraquíes, por ejemplo, que llevan ya varios años viéndole el rostro a la muerte a diario porque a Estados Unidos se le ocurrió jugar a la guerra del petróleo. O los saharauis, cuya independencia nunca parece llegar. Por no mencionar Cachemira o Afghanistán, reinos del caos. Y no podemos olvidar al pueblo palestino: miles de personas que llevan más de 60 años encerrado en campos de refugiados, el sufrimiento diario de tener que identificarse y humillarse ante los soldados israelís en cada checkpoint, o el muro que rodea sus poblaciones.

Hoy, día del Holocaustro, hemos de diferenciar más que nunca entre judíos e Israel. Los padecimientos sufridos por los judíos y la ola de antisemitismo que recorría el mundo en los años 40 son una cosa, y las políticas violentas de Israel -que cada vez más, generan antisionismo- son algo totalmente distinto. De seguir a este ritmo, me temo que en no muchos años conmemoraremos la muerte de miles de palestinos en esa gran cárcel humana que es Gaza, no sólo por bombas, sino también por desnutrición o desesperación.

Y no debemos olvidar, que en el Holocausto de los años 40´s, ni el mismísimo Vaticano era consciente de lo que pasaba, a pesar de las advertencias de muchos ciudadanos anónimos que se temían lo peor. Ahora es tarde para pedir cuentas de aquel Holocausto, pero es todavía posible evitar que nada similar vuelva a repetirse. Hedy Epstein, superviviente del Holocausto nazi, estuvo en diciembre en huelga de hambre para que le dejaran entran en Gaza, la gran prisión humana. Toda su familia, salvo dos personas, fue asesinada en Auschwitz. Quién mejor que ella para conocer el sufrimiento, y querer a toda costa evitar más penurias a los seres humanos. ¿Y usted, hará algo? Feliz café.

domingo, 17 de enero de 2010

Época de exámenes

Un año más, se acerca la temporada de exámenes universitarios. Como cada enero, los nervios se adueñan por unos días del estudiante. Falej no era una excepción. Esta vez, sólo hay un pequeño cambio: Falej termina la carrera, por fin. La nota de estos últimos exámenes es vital para poder encontrar un buen trabajo. Tras cinco años de esfuerzo, al fin recogerá los frutos.

Falej estudia Ingeniería en la universidad Pública de Al Quds. Es el mayor de cinco hermanos. Su padre fue detenido hace dos años, y aunque sin juicio alguno, fue encerrado en la cárcel por atarse a uno de sus olivos, el día en que los soldados israelís vinieron a limpiar la zona para la construcción del muro. Desde entonces, permanece incomunicado. Su madre trabaja en la tienda de alimentación de Abu Ali, pero con esto no es suficiente para comer. Por eso, los fines de semana Falej trabaja como chófer y traductor para una delegación las Naciones Unidas.

Estos días ya no trabaja, porque quiere centrarse en los exámenes. El primero es hoy mismo. A las 5 de la mañana ha sonado el despertador. Aunque examen es a las 10, Falej no quiere arriesgarse a llegar tarde. La Universidad de Al Quds está a sólo 20km de su casa, pero ha de pasar 2 checkpoints, y quiere evitar las largas colas que se forman a partir de las 7. La autopista, por la que se tarda tan sólo 25 minutos en llegar, sólo puede ser utilizada por los colonos. Él tiene que ir por la carretera mal asfaltada, que va serpenteando entre asentamientos; es la única que por la que los palestinos pueden circular.

Tras unos 45 minutos de trayecto, llega por fin al primer checkpoint. El joven soldado israelí, todavía somnoliento, le pregunta a dónde va. "A la Universidad, señor". - "¿A estas horas de la mañana? ¡No estará ni abierta!" Es un joven más o menos de su edad. Quizás más pequeño. Es bajito y regordete, pero le gusta disfrutar de la superioridad que le da el arma. Como aún no hay nadie más pasando el control, el soldado decide indagar un poco más. "-¿De qué nacionalidad eres?" Falej aprieta los dientes, se traga su orgullo, y dice - "De ninguna, señor". "Bien, puede pasar".

En el siguiente checkpoint no tuvo tanta suerte. Tres soldados hacían guardia. Dos chicos y una chica. Ambos chavales parecían competir por ella, y Falej les proporcionó una oportunidad de oro para hacer alarde de valentía. Le hicieron bajar del coche y poner las manos en la cabeza, mientras lo registraban todo. A uno de los soladados pareció llamarle la atención el libro de Falej, así que se puso a hojearlo. Estaba en Árabe, por lo que no puedo entender nada. Todos los apuntes que estaban dentro cayeron al suelo, sin que el soldado mostrara la más mínima preocupación. "¿Llevas armas pegadas al cuerpo?" "No, señor" "Ahora lo veremos, ¡bájate los pantalones!" Falej respiró hondo, y obedeció. Efectivamente, no llevaba armas.
No contentos con esto, le pidieron el permiso para ir a Al Quds, que Falej enseguida mostró. El otro soldado se metió en la cabina del checkpoint a hacer una llamada. Al salir, dijo "No puedes entrar en Israel, tu padre es un terrorista que está en la cárcel" "¡Pero si llevo entrando todos los días durante 5 años!" "Gran error el nuestro, no nos volverá a pasar. Puedes volver ya para tu casa, hijo de terrorista".

Falej no daba crédito. Llevaba dos semanas preparando este examen. ¡Le faltaba tan poco para poder ser ingeniero! No podía rendirse ahora. Eran sólo las 7.30, así que decidió volver sobre sus pasos e intentarlo por otro checkpoint más al norte. El soldado del primer checkpoint lo miró incrédulo al verle volver tan pronto. Lo retuvo durante más de 1 hora, hasta que pudo contactar con sus compañeros y le aseguraron que no podía pasar.

El checkpoint del norte estaba atestado de gente. Era ya hora punta, y los trabajadores palestinos iban poco a poco haciéndose paso a base de bocinazos. Tan ocupados estaban los soldados con tanta gente, que no perdían tanto tiempo pidiendo la documentación. Con tanta tensión, Falej casi olvida que tenía examen. Finalmente, le dejaron pasar.

A las 12.30 llegó Falej a la universidad de Al Quds. Con lágrimas de rabia, se presentó ante el profesor, quien no dijo nada. No hay necesidad de palabras para explicar lo cotidiano. La Universidad le dio a Falej la oportunidad de presentarse al día siguiente a ese mismo examen. Aunque sus apuntes yacían en un checkpoint, aceptó encantado. Le ofrecieron además estancia gratuita por una noche en la residencia universitaria cercana al recinto, para evitar un nuevo altercado en la frontera.

Aquella noche fue una de las peores de su vida. Aunque no tardó nada en conciliar el sueño, a las 11 de la noche irrumpieron en su habitación 3 soldados israelís, golpeando bruscamente la puerta. Le dijeron que tenían que hacerle algunas preguntas, y que en unos minutos llegaría un traductor para comenzar a entrevistarle. Esos minutos fueron 2 horas, tras las cuales comenzó un largo y ridículo interrogatorio, con preguntas sobre la utilidad de estudiar ingeniería para luego ser un terrorista, sobre sus vínculos como Hamas o sobre si sabía que su padre estaba muriéndose en la cárcel. A las 6 de la mañana se marcharon, dejando en la habitación un tétrico silencio.

A la mañana siguiente, Falej hizo su primer examen. Le salió peor de lo que esperaba, pero aún así, mantenía esperanzas de aprobar. Al volver de nuevo a casa, aturdido por el insomnio y los acontecimientos, se topó de nuevo con un soldado israelí, que llevaba un café en la mano. Sin apenas mirarlo, oyó una voz que decía: "¿Nacionalidad?". Luego el soldado dio un largo sorbo de café.

PD. Querido lector, si usted está ahora de exámenes, le deseo suerte, aunque dadas sus cómodas circunstancias existenciales, dudo que la necesite. Feliz café.

jueves, 14 de enero de 2010

Un ridículo de película

Querido lector, seguro que usted recordará la escena de una de las películas más brillantes de la Historia del cine, "El gran dictador", en la que el asesor de Hynkel le coloca la silla más alta para recibir a Napaloni, de tal manera que éste se sienta en inferioridad. El genial Chaplin nos muestra con este pequeño gesto una excentricidad más del dictador de Tomania, para humillar a líder de Bacteria.

Tomando ejemplo, Israel decidió llevar a la realidad esta misma práctica. La excusa fue una serie de televisión de FICCIÓN emitida en Turquía, en la que aparecían agentes de Israel secuestrando niños. Ante esta "intolerable" emisión, el viceministro de Relaciones Exteriores de Israel, Danny Ayalon, llamó al embajador de Turquía en Israel. (Le aconsejo a este sujeto que llame a consultas al embajador de Estados Unidos, ya que allí se amite "The Big Bang Theory", una serie en la que uno de los personajes es un judío feo y bajito que trata a las mujeres como objetos)

El caso es que el señor Ayalon pidió a sus asesores que se humillara al embajador turco en esa reunión. Y qué mejor manera de hacerlo, que colocándose la silla en un lugar mucho más alto que su interlocutor, y quitando la bandera turca de la mesa. Por si no se entendía su broma, pidió a la prensa que por favor notara la diferencia de altura y fotografiase la mesa, sólo con la bandera israelí.


Por supuesto, Turquia exigió disculpas oficiales, o de lo contrario mandaría a su embajador de vuelta a su país. Finalmente, y tras el nuevo ridículo internacional que ha hecho Israel, han tenido que disculparse públicamente, y parece que los dos gobiernos seguirán sus relaciones internacionales con la toda la normalidad con que se puede uno relacionar con Israel.

Sin embargo, este tipo de conductas prepotentes de Israel, no ayudan a mejorar su imagen internacional, ya de por sí muy deteriorada. Tampoco creemos que los turcos vayan a sentir especial aprecio por un país que humilla a toda una nación. (¿Se imaginan que hubiera pasado si el presidente de Irán hubiera hecho lo mismo con el embajador de Israel?) Y menos aún querrán los turcos a Israel, si hace un año asesinó a 1400 personas en Gaza. Y quizás tampoco ayude el hecho de que en lo que llevamos de año, Israel ya ha matado a 11 palestinos y ha herido a otros 14. Pero ya saben, el principal problema de los turcos es que son antisemitas y antisionistas. Feliz café.